Microficción de miércoles

En el Reino de Ch´i vivía un viejo pintor.

Su obra maestra era una alta y delgada tela,

sobre la que estaba la figura de una hermosa,

hermosa mujer, que no tenía corazón.

“No es posible –se dijo-.

Está incompleta.”

Entonces le puso un órgano con cuerdas,

espacios, formas y armonías,

y la capacidad de ser buena, sentir y amar.

Pero la mujer, viendo que sólo era una tela pintada,

aunque de corazón viviente,

se vengó del pintor,

y lo mató.

Chang Tiza. Ducado de Ts´in.

Alberto Laiseca en Poemas Chinos. Editorial Gárgora.

Imágen: Lucio Fontana y uno de sus tajos.
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