En lo que disiento con Umberto Eco

Confesiones de un joven novelista es un muy buen libro para gente que escribe y un buen libro para gente que lee mucho. Me refiero a que sin llegar a ser técnico se refiere a cuestiones que son más del universo del análisis.

Como una de las primeras problemáticas interesantes, Eco plantea la pregunta acerca de la creatividad en la escritura. Va a preguntarse por qué la escritura científica es considerada menos creativa que la de ficción. Se pregunta ¿Es Lacan más creativo que Cervantes? ¿Darwin que Melville? Y – luego- contesta: “Esto sucede porque en un ensayo teórico normalmente uno pretende demostrar una tesis determinada o dar una respuesta a un problema concreto, mientras que en un poema o en una novela, lo que uno pretende es representar la vida con todas sus contradicciones“.

Luego, Eco habla acerca de sus obras, los problemas con los que se encontró al realizarlas y las soluciones que le fue dando. En Construyendo un mito, por ejemplo, explica cómo necesita visitar cada lugar que describe y hasta hacer mapas para no perderse ni tirar datos erróneos.

Lo que creo, en este punto, es que no fue sincero. Sus suspuestas ayudas para los escritores a los que les habla no atacan al corazón del relato en ningún momento. Eco indica cuestiones estéticas, de figura, pero no de fondo. En este sentido, prefiero mil, qué digo mil, dos mil veces a nuestro Abelardo Castillo en Ser Escritor, por poner una obra.

Otra cosa que no comparto es esta idea que él plantea sobre que es lo mismo que un personaje haga una cosa u otra: “¿Era necesario para Roberto presenciar la muerte de Richelieu (en La isla del día de antes)? En absoluto, mi relato hubiera sido el mismo (…) Simplemente quise describirlo”. Esto creo que es un error de concepción. Por lo menos ahora puedo entender por qué su literatura no me llega del modo que otras sí. En parte, por esto! Se nota. Se nota que su ego está por encima del personaje. ¿Cómo va a ser lo mismo? ¿Sería para alguno de nosotros lo mismo ver o no ver un asesinato? Claro que no. Desde el lugar que se ubica Eco, sus personajes son títeres de lo que él quiere decir o contar sin importar su verdadera esencia. Un personaje vive y tiene su mundo de posibles e imposibles, de pasados y futuros. A diferencia de lo que él plantea, me parece una gran limitación para el sentido ese abanico de posibles tan grande e unilateral que sugiere.

Esta discusión posible es para mi lo más rico del libro, luego trata temas semióticos interesantes donde despliega su faceta de teórico impecable. Por supuesto que estan más que invitados a leerlo. Muy buen libro, para pensar, preguntar, discutir o compartir, como acá.  

Mis gracias a @zanoni que dejó de leerlo para dármelo. Eso es amor. 

Anuncios

2 comentarios en “En lo que disiento con Umberto Eco

  1. Sin dudas lo leeré, sobre todo porque la inevitable expectativa me lleva a pensar que coincidiremos en la valoración. Me encantó tu post, Gaby!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s