Un poema por miga

 
Fue quedándose en los silencios
cada día
cada cosa
y se volvió triste. 
sus ojos pequeños
sus manos arcillosas
sus dioses muertos
y se volvió solo. 
sin precisar el instante
lo ocultó la noche
y se volvió nada
el abuelotío. 
 

José Campus. Antología esencial .

Del subsuelo Editores

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s