La educación musical, Yaki Setton

Debe ser de los últimos besos sin razón así porque sí. 
No hay explicaciones ni suceso para este acercamiento, 
es un padre que abraza a su hijo y le estampa un beso
en su mentón áspero y ralo.
*
Son esos momentos de gracia. Es medianoche y apretados los tres
en el asiento trasero de un taxi vamos de una punta a otra de la ciudad/.
Ellos hablan de fútbol, de jugadores, de estadísticas y campeonatos
ganados por la azul y oro. La felicidad me atraviesa no sé por qué
mientras dormito y mi cabeza cae y se levanta sin cesar.
*

Estamos solos en la plaza sin nada que hacer

hay que inventar algo y empezamos a patear una pelota.
La espalda duele, los muslos también y ellos corren
tienen 13, 16 y juegan con su padre.
En un esfuerzo por seguir juntos ellos me acompañan.
*
El frío nos rodea en este invierno y los cuerpos se fatigan
solos ateridos por el frío que cala los huesos.
En el atardecer se impone un juego de mesa de esos
que me aburren siempre. Me obligo y ellos me empujan
a ganar y perder. Sus sonrisas, sus gritos de bronca
me hacen sentir vivo
*
Se asoma niño en los títulos de la película de Temple: The future
is unwritten. Aprieta mi mano en este cine de Villa Urquiza mientras
nos hace saltar de la silla ¡White riot – I wanna riot , White riot,
a riot of my own ! Strummer  grita desde la banda sonora y juega de chico/
en una hamaca desde la pantalla, ¡a que va a asaltar los barrios blancos
de Londres!
*
Me pide una guitarra. Miramos varias. Cualquiera, me dice. Y yo señalo
cuál mientras él se preocupa por una armónica que pagará de su propio/
bolsillo. La elige como si fuera un experto. La observa, ella baila
sobre su mano izquierda, y la pone entre sus labios para hacerla vibrar.
*
El gusto por el vinilo es, muchas veces, una lucha inútil por recuperar
lo que ya no existe. Así se suceden infinitas escenas por el disco
que se escucha mal, la púa que se gasta o la impedancia que hay
de un equipo a otro. Entre éxitos y fracasos nos movemos con soltura/
y otras con grave incomodidad mientras la música suena, bien
o mal, sin parar.
 

Yaki Setton (Buenos Aires, 1961)

De  La educación musical

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Un comentario en “La educación musical, Yaki Setton

  1. Muy buenos! Escribi algunos P hace poco. Leo estos. Paso siguiente, seleccionar los mios y trasladarlos a la papelera jaja

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