Nuevas recomendaciones

Si fuese lo que se dice “viva” aprovecharía los cuatro libros que leí en vacaciones para ir tirándolos en el eblogtxt de a poco. Estaríamos cubiertos por un mes más o menos, ustedes lectores y yo blogger. Pero toda lógica mercantilista sale expulsada en este espacio donde nadie me paga y soy feliz. Lo lamento, van las cuatro, posología a cargo de cada uno:

– Que empiece la fiesta, de Niccolo Ammaniti (Italiano). Una novela muy graciosa que se lleva puestos estereotipos como la fama, el mundo de las sectas satánicas, de la mafia, del periodismo e incluso el mundo de la literatura. Sasá Chiatti es un multimillonario que quiere organizar la fiesta del siglo. En esa fiesta se encontrarán un escritor estrella (cualquier parecido con Alan Pauls es pura coincidencia), y el maestro de una secta satánica que – como tuvo mellizos- no viene pegando ninguna orgía ni sacrificio bueno. Una recomendada, sin duda.

– Últimos juegos, de Raúl Brasca (Argentino). Once cuentos con buen nivel todos. No me gustó “Mariana, Sarahbán y los microbios” donde Brasca utiliza un recurso que le queda mejor a la microficción que al cuento, pero me gustó mucho mucho “Las cosas nunca salen como uno quisiera” y “Últimos juegos”. Varios de los cuentos se centran en la relación de levante, amorío entre mujer y hombre. Brasca es uno de los buenos cuentistas argentinos.

– Baile con Serpientes, de Horacio Castellanos Maya (Hondureño). Una limadez total, como pocas veces leí. Un hombre desempleado, conoce a un vagabundo que vive en un auto abandonado en la calle. Lo mata y ocupa su lugar. Entonces descubre que el hombre vivía con unas serpientes y entabla amistad con ellas. Empiezan a atacar con ellas a toda la ciudad hasta que se enamora de una de las serpientes… yyy si hasta acá te dieron ganas de leerla, te vas a divertir, sino seguí de largo…

– Estupor y temblores, de Amélie Nothomb (Belga).  Segunda novela que publicó la belga que nació en Japón porque su padre era diplomático. Retrata la historia de una joven occidental cuyo primer trabajo es dentro de una empresa japonesa. Es una novela simple, precisa y divertida. Retrata aspectos del mundo oriental y padecimientos abusivos que todos pasamos en los primeros trabajos. Me gusto.

Astor Piazzolla, la mejor biografía según @zanoni

Astor Piazzolla tenía 14 años cuando en 1935 sus padres le prohibieron viajar junto a Carlos Gardel y su troupe hacia Colombia. El jóven Astor vivía en New York junto a su familia y había conocido al zorzal mientras filmaba la película “El día que me quieras”. Astor hizo un pequeño papel en la película y sorprendió a Gardel con su talento musical. Se convirtió en una especie de secretario privado, guía turístico y traductor del ídolo popular argentino durante sus días en Manhattan. En una escala de aquel viaje, Gardel y el resto de los pasajeros murieron tras un choque de aviones en el aeropuerto de Medellín.

La historia, el destino, la casualidad, la suerte, el azar, vaya uno a saber, quiso que Piazzolla no viajara y se salvara para, años después, convertirse en uno de los músicos y compositores más importante del mundo.

Nonino, el padre de Astor, le había tallado una figura de madera a Gardel, que Piazzolla hijo se la entregó antes del fatídico viaje. Misteriosamente, esa figura sobrevive al accidente y aparece, muchos años después y chamuscado por el fuego, en una tienda de venta de cosas usadas en Manhattan. El negocio quedaba a apenas dos cuadras de la casa de la infancia de Astor, donde Nonino lo talló con paciencia. Tenía un cartelito que decía: “objeto perteneciente a un popular cantante argentino” y se vendía a diez dólares. Un amigo de Piazzolla lo vio y se quedó petrificado. Al otro día lo fue a comprar para regalárselo a Astor y ya no estaba.

La enorme y excelente biografía “Astor Piazzolla, su vida y su música” (El Ateneo) de María Susana Azzi y Simon Collier cuenta a un ritmo vertiginoso esa y otras cientos de anécdotas del compositor de “Adios Nonino”. Su infancia durante los difíciles años 30 en New York, su regreso a Mar del Plata, sus primeros pasos como arreglador con el bandoneon. Ya en Buenos Aires integrando el “banco de suplentes” de la gran orquesta de Anibal Troilo, su gran maestro e ídolo. Y relata con minuciosidad, como Piazzolla, influenciado por la música clásica y el jazz, empieza a torcer el rumbo del Tango local renovándolo y, luego, cambiándolo para siempre. Piazzolla es un osado y un provocador. Disfruta de ese rol, se inventa a sí mismo y pincha a los “dinosaurios” amantes del Tango de los años 20 y 30. Le mete a su música instrumentos propios de otros géneros y muchos no lo entienden. “Eso no es tango”, lo sacudían. El se enojaba, pero disfrutaba. Usaba a los medios para provocar. Atilio Estampone dijo que no entendía sus composiciones y Astor empezó a llamarlo “Espantone”.

Leer más »

Sobre la última novela de Amélie Nothomb

Terminé de leer Una forma de vida, la última novela de Amélie Nothomb, regalo de mi amiga @mmgarciascarano. La historia comienza cuando a la escritora le llega una carta del frente de Irak. Un soldado norteamericano llamado Melvin Mapple le escribe diciéndole que leyó todas sus novelas y que necesita su ayuda. Tiene una enfermedad que padecen muchos soldados en la guerra. Es el año 2008. La escritora le contesta y en cuestión de meses desarrollan una relación muy cercana.

No quiero revelar la enfermedad ni ninguna otra parte de la historia, con esto es suficiente, pero por favor, si la leen presten mucha atención a Sherezade. Las pág. 25 y 26, son de una dulzura tremenda, agobiante. Tiene, además, un trasfondo político interesante y una mirada acerca del oficio de escribir.

Recomiendo la novela, me gustó mucho. Es muy sincera.

versos que le faltan a la nieve

miro mis versos, la parte peligrosa de la nieve, 

copos blanquecinos que lentos caen

y se adhieren a mis extremidades transparentes. 

miro estos versos que le faltan a la nieve, 

banderas de aliento de los hombres que marcharon al vacío.

Qué lindo es encontrar un libro de poemas maravillosos. De esos que no existen, que uno quisiera encontrar, que viven en un suspiro. Es el caso de Esteparia, el libro de Natalia Litvinova. Bielorusa que vive en Buenos Aires desde hace una década. Su libro es perturbador, de belleza y de miedos.

su web: www.animalesenbruto.blogspot.com

Foto: Laura Makabresku.

Conversaciones con Andrés Rivera

Terminé de leer este libro que es una larga entrevista al escritor Andrés Rivera.

El libro te permite conocer la historia de por qué cambio su nombre, sus inicios en la literatura, la familia y la Buenos Aires en la que creció. Para el que le interese conocerlo más, el libro vale la pena. Ahora, personalmente me dejó gusto a poco. Creo que Rivera nunca sale de su personaje, que las autoras no logran quebrarlo. Y no digo quebrarlo en el sentido de emocionarlo, digo, sacarle algo más. Sólo logran entrar en los espacio que él permite siempre que es entrevistado.

Es verdad que Rivera es un tipo complejo para entrevistar, pero si es un libro dedicado a él, deberían haber ido por más.

Ribak, Reedson, Rivera. Conversaciones con Andrés Rivera. Autoras: Lilia Lardone y María Teresa Andruetto. Editorial: Ediciones de la Flor.

Un buen libro de cuentos, que no es poca cosa

Con Samanta Schweblin empecé por el final. Lo primero que leí fue Pájaros en la boca, su segundo libro de cuentos. Luego, el año pasado compré El núcleo del disturbio, pero recién lo terminé este fin de semana. Se me había traspapelado entre la montaña que crece sobre mi mesa de luz.

Grata sorpresa me llevo al descubrir un libro de cuentos tan intenso y auténtico. Me gustó mucho. Sobre todo me llevo dos cuentos, de esos que se impregnan y luego los contas por ahí, como si fueran amigos o anécdotas cercanas. Ellos son Matar al perro y Adaliana.

Lean a Samanta, no sé verdaderamente a qué persona podría no gustarle su literatura. Les dejo Matar al perro, cuento que está subido en su web.

El Topo dice: nombre, y yo contesto. Lo esperé en el lugar indicado y me pasó a buscar en el Peugeot que ahora conduzco. Acabamos de conocernos. No me mira, dicen que nunca mira a nadie a los ojos. Edad, dice, cuarenta y dos, digo, y cuando dice que soy viejo pienso que él seguro tiene más. Lleva unos pequeños anteojos negros y debe ser por eso que le dicen el Topo. Me ordena conducir hasta la plaza más cercana, se acomoda en el asiento y se relaja. La prueba es fácil pero es muy importante superarla y por eso estoy nervioso. Si no hago las cosas bien no entro, y si no entro no hay plata, no hay otra razón para entrar. Matar a un perro a palazos en el puerto de Buenos Aires es la prueba para saber si uno es capaz de hacer algo peor. Ellos dicen: algo peor, y miran hacia otro lado, como si nosotros, la gente que todavía no entró, no supiéramos que peor es matar a una persona, golpear a una persona hasta matarla.

Leer más »

Diario de Poesía

Buscando mi Perfil del domingo, encontré Diario de Poesía, una revista semestral repleta de buenas entrevistas, y sobre todo buenos poemas. En este número encontré: Una vieja y linda entrevista a Henri Michaux, Cartas de Osvaldo Lamborghini a Fogwill, una nota sobre Samuel Beckett, otra sobre Jack Kerouac, poesía jóven de EEUU, también algo de poesía austríaca, china y todo sobre el festival de Rosario del cuál me perdí todo!

Los invito a comprarla! Cuesta 18 pesos, pero lo vale. Lamentablemente su web no es buena. Pueden visitarla: Diario de Poesía. Les dejo mi selección, un poema de Paula Jiménez, La vuelta 15:

Me invitaste a comer ni bien volví.
Yo estaba muy nerviosa
¿qué contarte después de tanto andar? ¿por dónde
comenzar ese relato tan extenso
y hacer que eso te importe? De todos modos
me sentí entusiasmada, quería conocer tu nueva casa
y ver la cara de tus hijos.
Era un día de lluvia, así que nos sentamos
en la mesa del living comedor
y cenamos un plato japonés que me llevó a pensar
en los desplazamientos, que son tan relativos.
Japón, esa isla lejana, estaba más cerca para mí
que vos y sin embargo
esa extrañeza me terminó gustando. Entonces te narré,
sin darme cuenta, una anécdota antigua: una vez
me había perdido en la montaña cuando ya anochecía.
Sentí un miedo tremendo como si la montaña
fuera un animal que al caer el sol
abriría su boca y me devoraría. De pronto,
estando ya en el limite de la desesperación,
encontré la salida y descendí
por un camino simple. Tus hijos me miraron
como se mira a un tío que trae las noticias de otro mundo,
pero no era otro mundo, sino el mismo
y aquel terror no tenía punto de comparación
con el que sentí alguna vez, hace mucho, al creer que te perdía.

Imágen: Julian Varde.

Otro cuento del español Victor Balcells Mata

Para que después no anden diciendo por ahí que no cumplo. El cuento Money de Victor Balcells Mata que comenté el otro día forma parte del libro Yo mataré monstruos por ti. Me gustó mucho el comienzo…

Money

El operario del banco pareció notar que no nos habíamos duchado. Que estuviéramos en la puerta del banco antes de su apertura también era un signo del desastre. El operario del banco sabía muchas cosas: que los tacaños llegaban a última hora y los avaros a primera, que los dandys enriquecidos llegaban más o menos cuando les venía en gana, hacia el ecuador del día cuando el calor estaba en su centro, o el frío se disipaba. Sabía también, por nuestra manera imprecisa de mirar los carteles publicitarios, que íbamos a disminuir de alguna forma la riqueza del banco, por nuestra forma de sentarnos, con el peso apoyado sobre una de las caderas, que no pensábamos negociar nada. Sabía que ya no nos amábamos, que ayer cenamos trágicamente ajos y lechugas, que en nuestra casa hubo una pelea, por eso las heridas y los restos de maquillaje descolgados en la cara, la suya, la de Marcela, la cual me había abandonado hacia las diez de la noche, o quizá un poco más tarde.
– ¿Vienen a cerrar su cuenta común?
– Sí -dijo ella jugando con la grapadora y pensando quizá en graparse el cuerpo entero, o grapármelo a mí, por venganza, como si lo que acaba también tuviera que ser celebrado de alguna manera, satánica, ritualmente en todo caso.
– Bien, vamos a ver cuánto dinero les queda.

Yo mataré monstruos por ti

“Y tú me hablabas de las cebollas que teníamos que comprar, de lo caro que era el autobús hasta Barcelona; y tú me hablabas de la suciedad de los mendigos, tan inconstitucional, de esa manía que tenían en las tiendas de abusar del aire acondicionado. Y yo sólo te hablé una vez, citando a Pizarnik. Cómo decir con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome, te dije. Y en ese momento una chica que caminaba delante de nosotros se giró y me dijo: ¡Es un verso de Pizarnik!; y sin decir nada más siguió caminando y tomó otra calle, a la derecha o a la izquierda, no lo sé, pero quizá hubiera sido importante prestar atención a ese detalle, saber hacia dónde fue, pienso ahora, cuando levanto la cabeza –hubiera sido importante– y te veo tumbada en el sofá, sabiendo que quizá no me odies, pero que yo ya te doy igual”.

Victor Balcells Matas, en este librito, muy moderno e interesante, que encontré en Madrid.

Pueden seguirlo en su blog: Huesos de Sepia.

Aquí pueden leer las primeras 18 páginas del libro… Lamentablemente queda afuera Money, el cuento que más me gustó. Pero como soy tan buena y divina, lo subiré en los próximos días.  Si no lo hago, saben donde buscarme… ah, no? Bueno.

Pequeña nota a él, robada de la gueb:

¿Qué es ´Yo mataré monstruos por ti?

—Es un libro de relatos, 27, la mayor parte de risa. A mí me parece que hacen reír aunque hablan de cosas tristes que me ocurrieron a mí en la vida, pero que he transformado. Se titula así porque todos tienen una parte monstruosa, muestran la parte más oscura del ser humano, una parte oscura que al fin y al cabo es de risa. Es lo que hace falta, ponerle sentido del humor a las desgracias ajenas y propias.

—¿Sigue ahora con los relatos?

—He escrito otro libro de relatos que se titula ´No volveré a ser joven´ y una novela, ´Hijos apócrifos´, un poco más ambiciosa. Esta vez sí que me arriesgaré a que me rechacen las editoriales. Llevo tres años escribiéndola y es lo más importante que estoy haciendo ahora.

yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy feliz año nuevo, disfruten esto #DuraPoco.

Buen documental sobre Simone De Beauvoir

“No se nace mujer, se llega a serlo”, el documental de la francesa Virginie Linhart cuenta la historia de esta intelectual que abrió en los cincuenta un nuevo camino filosófico acerca de la concepción de la mujer.

Proveniente de una familia burguesa venida a menos, Simone de Beauvoir estudió en La Sorbone Filosofía donde también comenzó a dar clases. Según cuenta en el documental le costaba encontrar un tema que le interesara para escribir y fue recién a sus 41 años que escribió El segundo sexo un libro que por primera vez hablaba de menstruación, aborto y sexualidad femenina. La primera edición de su libro, en 1949, desató las más fuertes críticas y burlas. El diario Le Figaro llegó a publicar que cruzaba los límites de lo respetable. El ganador del Nobel Francois Mauriac hizo una crítica feroz y cuando se lo cruzó a Sartre, que ya era pareja de Beauvoir, le dijo publicamente: “Ya se todo sobre la vagina de tu jefa, ahora ¿De qué hablamos?“.

Jean Paul Sartre fue, como ella misma lo denomina en el documental, “La persona más importante en mi vida”.  De hecho, dice persona y no hombre porque su relación más que sexual terminó siendo “una hermandad absoluta”.  Nunca vivieron juntos y después de los primeros ocho o diez años dejaron de tener sexo ya que Sartre no era un apasionado de la sexualidad. Sí, en cambio, ella que disfrutó su libertad con otros hombres y también con algunas de sus alumnas de la Sorbone. Sin duda, no quería perderse nada de la vida.

El documental es exquisito, imágenes del París de 1900, entrevistas a periodistas, filósofos y escritores especialistas en la autora y sobre todo, videos donde podemos escuchar tanto a Beauvoir como a Sartre. Personas que los conocieron, cuentan que debatían como perros en restaurantes y por la calle se paraban hasta terminar una idea. Dependián tanto de la mirada del otro que jamás alguno publicó una línea sin que la leyera antes el otro. Sartre llegó a decir que sólo gracias a la relación que mantuvo con ella pudo entender qué significaba la igualdad entre el hombre y la mujer. Ella lo llamba “Mi Pequeño Ser” y firmaba, “Tu Castor”.

Leer más »

Yo también puedo escribir una jodida historia de amor

Carlos Salem es un argentino que vive en Madrid desde hace más de veinte años con lo cuál su escritura tiene algo de sabor porteño y algo de gilipolladas que, la verdad, no molestan nada.

Encontré este año en el barrio de Malasaña su libro de cuentos Yo también puedo escribir una jodida historia de amor y me gustó mucho. Sobre todo por cómo maneja el humor y la tensión. Pero, además, porque tiene algo difícil de encontrar en una misma obra, o en un mismo autor, que es la variedad. Variedad de voces narrativas, de tiempos, de estilos, de personajes, de historias… Varios cuentos parecerían pertener a otro lugar.

Uno de los que más me gustó se llama “Qué extraño amor”. También me gustaron: “Ventanas” y “El pedo más bello del mundo”. Buscando data suya para pasarles, encuentro que este último cuento está en la web así que sirve de canapé porque el libro que yo sepa no se consigue en Buenos Aires. Es Ediciones Escalera.

Salem parece que, también, da talleres y estos son sus blogs que aún no inspeccioné mucho, pasan y me cuentan?

 

http://www.elhuevoizquierdodeltalento.blogspot.com/

http://www.mataryguardarlaropa.blogspot.com/

El Budismo, según Borges

Visito el Blog de Laberintos y Espejos y encuentro esta conferencia de Jorge Luis Borges muy interesante acerca del Budismo. Cuando tengan diez minutos, no dejen de leerla. Rescato un párrafo que me pareció muy interesante para reflexionar, el resto de la conferencia, la pueden leer a continuación:

“Las otras religiones exigen mucho de nuestra credulidad. Si somos cristianos, debemos creer que una de las tres personas de la Divinidad condescendió a ser hombre y fue crucificado en Judea. Si somos musulmanes tenemos que creer que no hay otro dios que Dios y que Muhammad es su apóstol. Podemos ser buenos budistas y negar que el Buddha existió o, mejor dicho, podemos pensar, debemos pensar que no es importante nuestra creencia en lo histórico: lo importante es creer en la Doctrina. Sin embargo, la leyenda del Buddha es tan hermosa que no podemos dejar de referirla”.

El tema de hoy será el budismo. No entraré en esa larga historia que empezó hace dos mil quinientos años en Benares, cuando un príncipe de Nepal – Siddharta o Gautama -, que había llegado a ser el Buddha, hizo girar la rueda de la ley, proclamó las cuatro nobles verdades y el óctuple sendero. Hablaré de lo esencial de esa religión, la más difundida del mundo. Los elementos del budismo se han conservado desde el siglo v antes de Cristo: es decir, desde la época de Heráclito, de Pitágoras, de Zenón, hasta nuestro tiempo, cuando el doctor Suzuki la expone en el Japón. Los elementos son los mismos. La religión ahora está incrustada de mitología, de astronomía, de extrañas creencias, de magia, pero ya que el tema es complejo, me limitaré a lo que tienen en común las diversas sectas. Éstas pueden corresponder al Hinayana o el pequeño vehículo. Consideremos ante todo la longevidad del budismo.

Leer más »

Cuentos de Lispector

Terminé de leer el libro de cuentos de Clarice Lispector, Lazos de familia, que tenía dando vueltas en casa hacía unos meses. Su escritura me gusta mucho, pero debo confesar que cuando comencé a leer estos relatos me sentí un poco desilucionada con los primeros. Por suerte, la sensación fue cambiando hasta enamorarme del cuento que titula el libro: “Lazos de familia”. Tiene por lo menos dos o tres momentos excepcionales, de una sutileza desgarradora. Relata la interacción entre una pareja, su pequeño hijo y la madre de ella. El papel de suegra está explorado de una manera muy precisa y luego, aparece EL momento. Al final, el cuento aborda el tema de la felicidad, pero de un tipo de felicidad, aquella que guardamos sólo para nosotros. Y qué pasa cuando el otro, se da cuenta.

Lo estuve buscando en la web para compartirlo acá, pero no apareció en castellano. Preciosura también fue un cuento que me gustó mucho, toca el tema de una adolescente abusada, pero sin bajezas.

Es, entonces, un recomendado. Como alguna vez dijo Enrique IV “Paris bien vale una misa”: Este cuento, bien vale el libro entero. Edición El Cuenco de Plata. Lo que sí encontré, y no tiene exactamente mucho que ver, salvo el nombre, es este cuento breve de Julio Cortázar también llamado Lazos de familia.

Imágen: Eterna Cadencia.

Tres luces, Claire Keegan

Hacía rato que tenía ganas de leer algo de esta escritora irlandesa contemporánea que comenzó a editar el año pasado Eterna Cadencia Editora.

La historia se ubica en la Irlanda rural de principios de los ochenta. Allí, una niña es llevada a casa de unos parientes a pasar una temporada, hasta que su madre haya dado a luz al último de sus hermanitos. En casa de los Kinsella todo contrasta con su hogar: hay baño y no letrina, una máquina blanca a la que llaman freezer, e insisten en que allí no hay secretos. Pero ella no solo descubrirá uno, sino también que el dolor puede convertirse en ternura y que la ternura no es siempre nítida.

“Me levanto en ese lugar nuevo con esa vieja sensación de calor y de frío al mismo tiempo. Mrs. Kinsella no lo nota hasta más tarde, cuando deshace la cama.
– Dios Santo, dice.
– ¿Qué?
– ¿Quieres mirar?
– ¿Qué?
Quiero decirle, ahora mismo, admitirlo y ser enviada a casa para que se termine.
– Estos colchones viejos -dice- chorrean. Siempre están chorreando. ¿En qué estaba pensando yo poniéndote en uno?
Lo arrastramos por las escaleras y lo sacamos al patio soleado. El sabueso se acerca y lo huele, listo para levantar la pata”.
 

Me gustó, tiene momentos muy buenos donde logra trasmitirnos exactamente las sensaciones de esa nena que debe acomodarse a una familia de extraños. Sin embargo, creo que podría haber profundizado más. Es una novela corta, que bien podría ser una primera parte de otra más amplia.

Si les interesa la temática, niñez, padres, secretos de familia, es una buena opción para disfrutar un fin de semana de frío.

Leer más »

Qué tienen los políticos en la cabeza?

Podría comenzar diciendo que es el Recomendado del Mes, pero como no existe tal cosa en este blog, digo simplemente que lo recomiendo. Y por qué este breve y tonto parate antes de contar de qué se trata, porque aunque no tengas ganas o tiempo de seguir leyendo, debes llevarte esta información a casa: Compralo, es humor político, ese que en la Argentina se extingió.

Listo es sábado, vaya a trotar señor, o usted señorita, a depilarse, ya sabe lo importante: Cómprelo, alé alé.

Ahora, bien, nos quedamos los que tenemos tiempo. Qué tienen los políticos en la cabeza? es un Manual de Psicopatología en clave de humor. En cada capítulo, los y las grandes protagonistas de la actualidad son estudiados a fondo por Diego Sehinkman*, periodista, psicólogo y humorista/guionista de radio y TV.

Los políticos que analiza son, por orden de aparición: Julio Cobos, Elisa Carrió, Eduardo Duhalde, Cristina Kirchner, Carlos Reutemann, Ricardo Alfonsín, Mauricio Macri, Pino Solanas, Amado Boudou, Daniel Scioli y Francisco De Narváez.

Además de que me hizo reir mucho, este libro tiene por lo menos dos o tres condimentos más, muy interesantes. En todo momento, Sehinkman incluye datos de la historia y de la política que extrae con un bisturí y aplica -cual botox- en el momento justo para hacernos relajar la cara y pensar un poco, más allá de la risa, en estos muchachos y muchachas que intentan gobernarnos. El libro, además, tiene un formato muy ágil y moderno. Propio de los guiones que Sehinkman escribía para Pettinato, Mex Urtizberea y para sus personajes radiales, encontramos momentos que descontracturan la lectura como “10 frases para nunca jamás decirle a Cobos…” o “10 indicadores que confirman el diagnóstico de egomegalia de Lilita Carrió”. Por último, un condimento difícil de encontrar, el laburo que tiene.  En un libro de humor, generalmente hay relleno, altibajos, repeticiones, copypaste. Acá no, cada frase es un original y está laburada para que sea imprescindible dentro de la obra. Podríamos decir que al leerlo sentimos esa presencia aurática, podríamos decir, pero mejor no lo decímos así a Walter Benjamin y a los chicos de comunicación no les sangra la nariiiz.

Los perfiles que más me gustaron fueron los de: Lilita, Cristina y Pino Solanas. Cobos y Reutemann pelean el segundo puesto, para variar…

Robado del libro (no hagais esto en sus casas humoristas pilluelos):

“Cobos es psicopateable. Con solo repetirle una y otra vez que es un traidor y un golpista, el gobierno consiguió inculcarle tanta culpa y volverlo tan sumiso, que aquella feroz máquina de impredir se transformó en la Epilady de Cristina”.

De las frases para desestabilizar a Carrió: “Cerraron TN”, “Otra vez llamaron de la producción de Majul: (Al final) entrás en el último bloque pero dicen que la cámara tres no anda, que guiñes el ojo siempre para la uno”.

De los 10 síntomas que confirman la relatomanía de Cristina: “San Martin nos liberó de los españoles. Pero a ver niños ¿Quién liberó al pueblo del decodificador del domingo… ?”.

De las 10 frases para no decirle a De Narváez: “A mi no me engañas: Ese tatuaje que tenés ahí, con un poquito de agua y jabón sale… No me refiero al de las letras chinas… Te digo ese, el que dice PJ”.

Leer más »