Born into this, el documental sobre Bukowski

Todavía puedo revivir la vergüenza que sentí ese día. No recuerdo qué edad tenía pero no la suficiente para saber. “¿Qué estas leyendo?” me preguntaron. Era un libro que había encontrado en la biblioteca de mi casa, contesté, mirando el lomo: “La máquina de follar“. De otro lado se escucho una risa, “¿Sabés que significa follar?”. Hice un silencio. “Preguntale a tu mamá”, me dijeron. Y cómo no había Google por esos años, busqué la palabra en el diccionario Espasa Calpe. Entonces comprendí que ese libro también iba a tener que leerlo a escondidas.

Ese fue mi primer acercamiento a Buko y será por eso que pasaron los años, los libros y yo le sigo teniendo taaanto cariño. Cuando alguna vez lo tildan, por ahí, de misógino, me da tristeza, ojo no por él, por la que lo está haciendo, porque  no entendió nada, no de él, no entendió verdaderamente nada del amor, ni del dolor.

“Si a tus amigos comienza a gustarles lo que escribes algo anda mal”, solía decir.

Anoche vi el documental “Bukowski, Born into this” (2003) dirigido por John Dullaghan donde se lo ve recitando y en varias entrevistas cuenta cómo fue su niñez, el desarrollo de su escritura y su tardía fama.

“Todo en mi vida ha llegado tarde. Los periodistas y las cámaras y toda esa mierda. Las jovencitas rubias de coño firme llegaron muy tarde. Pero los dioses pusieron una gran fuerza en mí, por eso resistí“. Varias de esas mujeres aparecen en el video y cuentan varias de ellas que Bukowski estaba obsesionado con el sexo y llamaba a su pene, la cebolleta púrpura.

Durante mucho tiempo ganó dinero haciendo shows en diferentes cuidades de Estados Unidos, recitando sus poemas siempre que hubiera dos o tres botellas de vino cerca. En el documental se lo ve en varios bares y hasta se ve cómo un día, pasado de vino, pide que le pongan un balde en el escenario donde poder vomitar. Algo que me gustó fue que Dullaghan no usa voz en off, si no que va intercalando relatos de amigos del escritor y personalidades que lo conocieron. Uno de ellos es el cantante Bono, también aparece Tom Waits y el actor Sean Penn.

Sobre su infancia traumática

“Mi infancia fue una historia de terror. ¿Alguna vez te pegaron con la correa de un barbero tres veces por semana desde los seis hasta los doce años? … ¿Sabes cuantas palizas son esas?”. Bukowski vuelve a la casa donde se crió y al escenario de esos golpes durante el documental. Se lo ve en el baño, mostrando exactamente cómo se paraba para recibir los golpes que su padre alemán le daba.  “Fue un entrenamiento. Me enseñaba a escribir. Cuando aguantas tanto ese sufrimiento logras la tenacidad para decir exactamente lo que querés decir, para sacarte de encima todas esas palizas”. Al principio, Hank cuenta que gritaba mucho, sobre todo a los seis y siete años, pero recuerda que cerca de los once fue la última paliza y en ella no gritó ni una vez. “Creo que eso lo asustó porque fue la última vez que lo hizo”.

Cómo supo que era escritor

Uno nunca sabe cuándo se es escritor, pero hay un momento donde uno empieza a pensar que es escritor”. Fue a los 13 años cuando, todavía en el colegio, comenzó a escribir un cuaderno y sintió que era fácil y que lo hacía sentir bien.

De dónde viene su apodo Hank

Su nombre completo era Henry Charles Bukowski Jr. cuando empezó a firmar sus textos lo hacía como Charles porque creía que ese era un mejor nombre para un escritor. Su apodo Hank viene de su primer nombre Henry.

Porque no participó en la segunda guerra mundial

“El psiquiatra no me aceptó. Me preguntó si creía en la guerra y le dije que no. Me preguntó si quería ir a la guerra y le dije que sí. Se rió y me dijo que era una persona inteligente, que no iba a ir a la guerra. Luego me invitó a una fiesta en su casa, le dije que no iba a ir y me despidió riendo”.

En 1988 le diagnositcaron tuberculosis pero se sobrevivió. Siguió tomando y escribiendo hasta que murió de leucemia en 1994. Odiaba a Mickey Mouse, por sus tres dedos y porque según él, no tenía alma.

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.

Pero soy duro con él, y le digo que se quede ahí.

“No voy a permitir que te vean!!!”.

 Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.

Pero yo doy whisky y le hago respirar el humo de los puros,

y las putas y los camareros y los dependientes de los comercios.

Nunca se dan cuenta de que está ahí dentro.

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.

Pero soy duro con él, le digo: “quédate ahí abajo!!!”.

“¿Quieres meterte en un lío?¿es qué quieres joderme lo que he trabajado?

¿Es qué quieres hundir la venta de mis libros en Europa?”.

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.

Pero soy muy listo. Solo lo dejo salir alguna vez por la noche, mientras todos duermen.

Le digo: “ya se que estas ahí, no estés triste”.

Después me lo vuelvo a guardar, pero él canta un poco ahí abajo.

No le dejo morir del todo.

Y dormimos juntos así, con nuestro pacto secreto.

Y es tan tierno, como para hacer que un hombre llore, pero yo no lloro ¿lloras tú?

Charles Bukowski. 

Un lindo libro para regalar…

En 2008 compré el libro Retratos de Pablo Bernasconi y hoy me lo topé en mi biblioteca y me dieron ganas de hablar de él. Es una edición muy simpática donde figuran frases de personajes célebres, famosos de la Argentina y el Mundo. Lo original es que las frases están acompañadas por ilustraciones MUY buenas hechas por el autor. Aprovecho para acercarles algunas frases de escritores que figuran allí…

– No soy tan joven como para saberlo todo. Oscar Wilde

– Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es mi pierna izquierda. El otro es la pierna derecha. R. Fontanarrosa.

– Me levanté y fui hacia el jodido cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. Vi depresión y derrota. Unas bolsas oscuras debajo de mis ojos. Ojitos cobardes, los ojos de un roedor atrapado por un jodido gato. Tenía la carne floja, parecía como si le disgustara ser parte de mí. Charles Bukowski.

– La civilización es una carrera entre la educación y la catástrofe. H. G. Wells.

– Me volví loco, con largos períodos de espantosa cordura. Edgar Allan Poe.

– La gente cree que soy una persona bastante extraña. Eso es incorrecto. Tengo el corazón de un niño pequeño. Está en un frasco de vidrio sobre mi escritorio. Stephen King.

– El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas buenas preguntas. Woody Allen.

… La que más me gustó fue la de un gran músico: Miles Davis, aplicable a cualquier ámbito o situación en la vida:

“NO HAY NOTAS EQUIVOCADAS; ES LA SIGUIENTE LA QUE LO DETERMINA”