De cómo vive un lector en Buenos Aires

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Un lector en Buenos Aires ama estar enfermo. Un fuerte dolor de garganta, de esos que no lo dejan hablar, le da felicidad. Los ataques de hígado o los grandes resfríos son bálsamos para un lector…

Lo que un lector en Buenos Aires detesta con todo su ser, es la fiebre. La única enfermedad (además de una pelea de pareja) que te mantiene en cama, pero no te deja leer.