Bértigo argentino en el festival Lettres du Monde

El escritor argentino y amigo de la casa, Eduardo Berti, ha sido elegido por el festival Lettres du Monde, de Burdeos, Francia, para inaugurar su 10ª edición, el próximo miércoles 9 de octubre. La ceremonia se efectuará en el gran Teatro Molière-Scène d’Aquitaine.

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Berti leerá un texto escrito especialmente para la ocasión y ofrecerá, junto con el dúo musical Las Hermanas Caronni, una lectura-musical basada en su última novela (El país imaginado) y en los cuentos de su libro La vida imposible, que Páginas de Espuma reeditará próximamente en España.
El festival Lettres du Monde reúne, cada año, a prestigiosos autores de todo el mundo. Entre los invitados de esta nueva edición se cuentan Percival Everett, Jaume Cabré, Emmanuel Pinto, Jens Christian Grondhal, Stephanie Benson, Peter Stamm, Rosie Pinhas-Delpuech, Leila Sebbar, Charif Majdalani, Diego Vecchio, Mourad Djebel y José Carlos Llop.
Nuestras felicitaciones desde acá, aprovechen y visiten su blog, Bértigo, que está buenísimo:

Eduardo Berti ganó el Premio Las Américas

La novela “El país imaginado”, del escritor argentino, resultó la ganadora de la segunda edición del Premio Las Américas que se entregó el 5 octubre durante el Festival de la Palabra, en San Juan de Puerto Rico, y que premia al mejor libro de ficción en lengua española editado durante el año 2011.

La obra de Berti se impuso a otras seis novelas finalistas: “El ruido de las cosas al caer” del colombiano Juan Gabriel Vásquez, “Formas de volver a casa” del chileno Alejandro Zambra, “Canción de tumba” del mexicano Julián Herbert, “Un sueño fugaz” del peruano Iván Thays, “El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia” del argentino Patricio Pron y “Las ciudades de Lucía” de Beatriz Navia, boliviana radicada en Puerto Rico.
Hasta acá la noticia. Ahora, me doy cuenta de que no había llegado a recomendar la novela en eBlogtxt. La leí hace un tiempo y me pareció divina. Acá, mi recomendación:
El país imaginado transcurre en China en el año 1933 . La novela cuenta la vida de una chica de 14 años a partir de que su abuela muere. Luego de esa pérdida familiar y en medio de una cultura cerrada y muy tradicional, sus padres le buscarán un hombre para casarla. Ella, quien intenta huir a ese destino, empieza a conocer al mundo y a descubrir sus propios gustos mientras mantiene con su abuela una conexión ultramundana durante toda la novela.
Es increíble como Berti nos mete en una cultura totalmente ajena, extraña y sin embargo nunca dejamos de sentirnos cómodos, entusiasmados con la lectura y sus protagonistas. Es una novela sutil, delicada, con una mirada femenina muy bien lograda y con una profundidad aplastante que logra salirse de los lugares comunes de una adolescente y el descubrimiento de su sexualidad.
clap clap!
pd: La novela ya había ganado el Premio Emecé de Novela en 2011. Su blog: Bertigo. 

Berti presenta su nueva novela en Buenos Aires

Eduardo Berti presenta hoy a las 19.30 su última novela ganadora del premio Emecé 2011. Allí estaremos para felicitarlo por El país imaginado. Nos vemos en Daín, Usina Cultural. Nicaragua 4899, la esquina linda, sí.

Dialogarán con el autor Leopoldo Brizuela y Pedro Mairal.

La novela está ambientada durante las primeras escaramuzas entre China y el imperio japonés, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. En un pueblo alejado de los sucesos bélicos, una familia tradicionalista china asiste a la agonía de la abuela, eje emocional y mental de toda la casta. Época de matrimonios arreglados, el padre emprende la búsqueda de una candidata para su hijo y de un candidato para su hija. Pero la hija de un vendedor de pájaros alterará el plan familiar.  

Más info en su blog, Bertigo.

Escribir según Peter Handke

– Al escribir, los recuerdos deben venir en un impulso: sólo así están bien. Recogidos con la voluntad se vuelven pedantes.

– Escribir significa escapar cada día a los brillantes bordes de la vida (sí, es siempre un escape, un escape de mí mismo): y las etapas de la escritura son: a) pienso en ti; b) te pienso. C) te escribo.

– A diferencia de lo que ocurre en la música y en la pintura, en la literatura nadie puede llegar a ser un maestro. En la literatura no existen obras maestras.

– El clasicismo no es un ropaje, es precisamente la constante transición hacia la desnudez.

– El arte sólo es tal, cuando el “cómo” brilla en la obra.

Peter Handke, “Historia del lápiz” (Península/Ideas)

Robado del Blog de Eduardo Berti. Vertigo.

Lo inolvidable, Eduardo Berti

Terminé de leer el nuevo libro de Eduardo Berti. Lo inolvidable editado por Páginas de Espuma es su tercer libro de cuentos.

Berti es conocido por sus novelas, pero en eblogtxt lo hemos citado más por sus microficciones o sus cuentos. Sin embargo, nos quedamos cortos porque Eduardo Berti es también un gran difusor de cultura. Como antólogo nos ha acercado cuentos breves, cuentos franceses, Historias encontradas (Eterna Cadencia 2001) y misterios fantasmagóricos.

Desde hace unos años, es también, el director literario de la editorial La Compañía que viene editando en Buenos Aires y España volúmenes exquisitos como Cuentos glaciales de Jacques Sternberg, Dos lecciones infernales de Galileo Galilei, Unos días en el Brasil de Bioy, Una historia desagradable de Dostoievski y puedo seguir… 

En su nuevo libro de cuentos, Berti nos acerca historias que, con diferentes tonos, se acercan al olvido, al recuerdo, o algo mucho más sútil como el silencio.

Particularmente me gustó el cuento Diario de una lectora de Diarios. Se lee de manera muy ágil porque justamente es el diario de una chica que escribe qué cosas encuentra en los diarios que recibe todos los días. Me hizo acordar al personaje de Ricardo Darín en la última película de Sebastián Boreszteien, Cuento Chino, donde Darín al igual que esta chica buscan historias bizarras y las guardan como tesoros. 

En la lectura encontré una “noticia” que vuelve a emerger dentro de la literatura de Berti. Una historia que particularmente siempre me gustó: “En Holanda, un director de cine fue hallado culpable por el asesinato de cuatro actores que años atrás habían trabajado a sus órdenes. El asesino nunca pudo aceptar que sus actores siguieran apareciendo en otras películas hechas por otros directores“.

Esperaré, entonces, a que Eduardo se decida y por fín escriba ese cuento, el del director holandés y su relación con el Starsystem.

Mientras tanto, aprovechan y pasan por su blog que está muy bueno y lo saludan de mi parte, si? Bertigo.

Ya salió el nuevo libro de cuentos de Eduardo Berti

El escritor acaba de publicar Lo inolvidable, un nuevo libro de cuentos a través de la editorial Páginas de Espuma. Hace unos días escribió esto en su blog sobre el libro,

“Hoy es un día un poco difícil de olvidar porque sale a la venta mi nuevo libro de cuentos: “Lo inolvidable”. Parece mentira que hayan pasado más de 15 años desde mi primer libro de cuentos (mi primer libro de ficción, de hecho), titulado “Los pájaros”. Desde entonces no había vuelto a publicar otro libro de relatos de extensión tradicional porque “La vida imposible” fue, en realidad, una colección de cuentos breves e hiperbreves.
“Lo involvidable” (Páginas de Espuma) trae once cuentos, escritos a lo largo de once años. Un cuento por año, podría decirse. Aunque en verdad en ese lapso hubo otros relatos (muchos más) que han quedado fuera de este libro en particular por una cuestión de convivencia y familiaridad que se puede explicar con montones de palabras, pero ante todo ae percibe en forma casi intuitiva.
Un primer día de clases. Un pianista que, de pronto, se olvida de la música. Una dentadura postiza que habla sola por las noches. Una mentira inocente que crece con el tiempo, como una bola de nieve. Una obsesiva lectora de diarios que lleva un diario. Un pionero del cine erótico. Un concurso de cuentos de fantasmas. Un niño que nace con ojos hermosos. Un hombre que decide volver tras muchos años de exilio. Dos amigos que pelean por una carta. Un mendigo nuevo que se instala en la iglesia del barrio.

De estas historias y situaciones está hecho “Lo inolvidable”.

Hoy se presenta el libro en Madrid.

El mundo entero a golpe de vista

La microficción aspira a la perfección: “Cada palabra cuenta, vale decir, narra o relata”, dice David Lagmanovich.
Por G.L.

Los conocemos con el nombre de microcuentos, microrrelatos, microtextos, minificciones o textículos, y algunas definiciones los encierran en “la narrativa que ocupa el espacio de una página”. La norma principal pareciera ser su duración, la idea de que se pueda leer de un solo vistazo. Sin embargo, el escritor David Lagmanovich en su libro El microrrelato. Teoría e historia va más allá y afirma que la naturaleza del microrrelato no consiste solo en la extensión del texto, aunque sea su principio, sino también en sus rasgos: “Se busca la perfección. Cada palabra cuenta, vale decir, narra o relata. Todas las palabras son importantes”.

El primero microtexto que se cita al evocar el género es el del escritor guatemalteco Augusto Monterroso:

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Tal es la fama que adquirió esta minificción en el mundo que el especialista mexicano Lauro Zavala escribió en 2002 El dinosaurio anotado, una recopilación de decenas de microrrelatos que surgieron a partir de la influencia de éste. Uno es el caso del escritor español Juan José Merino:

Al despertar, Augusto Monterroso se había convertido en un dinosaurio. “Te noto mala cara”, le dijo Gregorio Samsa, que también estaba en la cocina.

Eduardo Berti escribió, también, en esta línea  “Otro dinosaurio”:

Cuando el dinosaurio despertó, los dioses todavía estaban allí, inventando a la carrera el resto del mundo.

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Historias Encontradas

Estoy terminando de leer este libro que reúne extractos de textos seleccionados por el escritor Eduardo Berti. En palabras del compilador: “Los cuentos que conforman esta antología son historias encontradas o, si se prefiere, historias semiocultas o sembradas por sus autores en el agitado mar de un texto más amplio“.

Conviven en él, autores de lo más variado, grandes nombres de la literatura: Goethe, Melville, Dostoievski, Dickens, Sartre, Camus, Ambrose Bierce, Italo Calvino, Balzac, Bolaño, Di Benedetto, Lawrence, Allan Poe, Guy de Maupassant… y la lista se amplia.

Leerlo es un placer, como toda selección se puede adherir en porcentajes a los textos elegidos, yo lo hago en un 85 por ciento. No creo que ningún lector de cuentos pueda bajar de un 60 por ciento de adherencia. Entre los cuentos que más me gustaron están: Un imitador de Mark Twain, Té o café de Harry Muslich, El encierro de Montague Rhode James, Las bestias no olvidan de Vita Sackville…

Transcribo uno: La confesión de la señora M de Goethe:

El señor M. es un viejo avaro, perverso y repugnante, que toda la vida atormentó y reprimió a su mujer; ella, sin embargo, supo sacar provecho de la situación. Habiéndola desahuciado el médico hace algunos días, mandó a llamar a su marido, y, en presencia de Carlota, le habló en estos términos: “Debo confesarte una cosa que después de mi muerte podría ser motivo de inquietud y pesares. Hasta hoy he administrado la casa con todo el orden y economía posibles; sin embargo, debo pedirte perdón porque te he engañado durante treinta años. Desde nuestro casamiento fijaste una cantidad muy pequeña para los gastos de comida y demás de la casa. Cuando esta prosperó y nuestros negocios levantaron vuelo, no pude lograr que aumentaras la suma destinada para cada semana; sabes que en los tiempos de nuestros mayores gastos me obligabas a solventar todo con un florín diario. Obedecí sin chistar, y cada semana extraje del cofre del dinero lo indispensable para cubrir mis atenciones, segura de que jamás se sospecharía que una mujer le roba a su marido. Nada he malgastado, y sin hacer esta confesión hubiera entrado tranquila en la eternidad; pero sé que la que me suceda en el gobierno de la casa no podrá manejarse con lo poco que tú das,  y no quiero que llegues a echarle en cara que tu mujer se las arreglaba bien con eso”.

J. W. Goethe, Werther.

Eterna Cadencia Editora. Más textos en su blog.

Contra las Microficciones

Acabo de leer en Perfil una nota que salió en la cuál se desvaloriza a la Microficción como género y no es la primera vez. Conozco muchos intelectuales y escritores que maltratan al Micro Cuento.  Es increíble, cada vez hay menos espacio para la Literatura, cada vez se lee menos y en vez de ampliar el espectro ayudando a que otras formas crezcan, se las critica desde adentro.

No estamos hablando de dos frases escritas al azar, estamos hablando de un género que crece a nivel mundial y que en la Argentina tiene grandes representantes como Ana María Shua, Luiza Valenzuela, Raúl Brasca, David Lagmanovich, Eduardo Berti…

Basta de intelectualidades estúpidas… Vamos con una Microficción:

Los acontecimientos del pasado son los que determinan el presente. Por ejemplo, si tus padres no se hubieran conocido, hoy no existirías. Cuanto más se retrocede en el encadenamiento de circunstancias que conforman la historia del mundo, más inesperadas y sutiles serán las consecuencias que acarree el hecho más nimio, en una compleja, casi infinita sucesión de concatenaciones. Por ejemplo, si durante el cretásico superior cierto plesiosaurio carnívoro no se hubiera comido los huevos que una hembra de triceratops desovó tontamente cerca de la orilla, quizá, vaya uno a saber, me seguirías queriendo…

Ana María Shua

Una microficción de Berti

Doble vida es una de mis micro preferidas de Eduardo Berti.

ojos-azulesEn cuanto supe que mi padre había llevado en sus últimos treinta años una doble vida, sucumbí a la curiosidad y averigüé el nombre de su otra mujer y la dirección del otro hogar. Llamé a la puerta con una excusa cualquiera –una inspección de la compañía de seguros, o algo así–, y una mujer alta y equina me invitó a entrar. Entonces no pude dar crédito a lo que veía: el interior de aquel hogar era una réplica perfecta del que habíamos compartido mi padre, mi madre y yo; los mismos muebles, los mismos sillones con el mismo tapizado distribuidos exactamente igual, y hasta los mismos cuadros, los mismos platos de porcelana y las mismas esculturas de yeso. De vuelta en casa, esa noche me dediqué con malévolo placer a desordenar los muebles y a revolver las cosas en los estantes. Mi madre seguía perpleja mis movimientos, pero no le dije nada de mi visita a la casa y cenamos en silencio. De pronto recordé la vez que, siendo un niño, rompí el jarrón chino que flanqueaba el diván. El enojo de mi padre al saber del accidente me había parecido desproporcionado. Ahora podía entenderlo. Podía incluso imaginarlo al día siguiente, destruyendo a conciencia el jarrón igual, sólo para conservar la simetría con su otro hogar.

Bertigo, pero no de U2

Siempre encuentro algún buen post en Bertigo, el blog del escritor argentino Eduardo Berti.

berti

Este es uno, de Preguntas:

¿Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?

¿Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?

¿Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?

¿Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?

¿Cuántas abejas tiene el día?

de Pablo Neruda, “Libro de las preguntas”