Lo que el agua promete en librerías

tapas(Lo que el agua promete)
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Librería Norte (Av. Las Heras 2225), Eterna Cadencia (Honduras 5582), Mendel Libros (Paraguay 5163), Arcadia Libros (Marcelo T. de Alvear 1548, Guadalquivir (Callao 1012), Clásica y Moderna (Callao 892), A Cien Metros Libros (Almagro) o me escriben por inbox.

Anticipo: Lo que el agua promete

Lo que el agua promete Boceto tapas 5.jpg

La YPF del pueblo es el único lugar

abierto un domingo a esta hora

para un café.

El tiempo en gorras azules.

Vos casi no hablás

y eso me hace sentir mejor.

Me acerco a la basura,

levanto diarios que no quiero.

Debajo encuentro

una publicación a colores, dice:

Familia de zarigueyas…

Una se llama Marmosa Elegante

Thylams elegans.

Siento que es una criatura

en verdad muy hermosa.

***

La publicación,

tuve suerte de que

nadie más la quisiera

zarigüeya acuática o chichica

todo parece necesario

chichica

en la ypf del pueblo

marmosa común

mientras esperamos tu cuerpo

comadrejita patagónica

un viaje en kilómetros

zarigüeya de cuatro ojos

tu risa de cabeza para atrás

sabías todas las palabras del mundo

resolvías crucigramas en minutos

estarías ahora conmigo

escuchándome atenta

pronunciar

Myrmecobius fasciatus

sin reír

con suma atención.

***

La vida bajo las olas

está llena de burbujas

de algas teatrales

que acercan sombras frías,

pero la luz persiste al nado

y a la inercia del cuerpo

que conduce la corriente

a tus pies de cedro.

***

Preparo panqueques.

Me siento tranquila,

adulta.

La masa se desliza

conmigo

y no es eso

es la cadera

y cómo mis brazos

se balancean a la par

con una energía que fluye

adentro, orgánica.

El panqueque sale perfecto

y me arrastra al fondo

donde la sartén es un arma

y yo

todo lo aprendido.

***

Un puerto es un lugar de destino

también un origen.

Hogar de tránsito

refugio de tormentas.

Todo lo que el agua promete

no se vuelve amparo.

Lo que el fuego combate

brilla sin parar.

***

Próximamente, publica Huesos de Jibia

***

“Como Henry Michaux afirmara: “he visto el agua que se guarda de correr”, Gabriela Larralde, en palabras burbujeantes, aunque ellas mismas ya sean “parte del pasado”, insiste en provocar un aparentemente falso vacío posterior que se colma y calma con imágenes que se evaporan entre escamas de sed complementarias al propio fuego de la complicidad falsamente involuntaria”. Fernando Noy.

“Es un libro de destellos, fogonazos, casi como parpadear. Esos instantes donde se dice todo, así, de una vez, con la duración del obturador de una cámara. Nunca conoceremos la forma de despedirnos de las abuelas amadas. La poesía acaso las salude mientras a nosotros nos queda la rabia del silencio”. Julia Magistratti.

“Como si la vida no fuera más que la voluntad de la permanencia o la permanencia de la voluntad, los recortes de una familia se reúnen entre lo que vive y lo que muere. Somos un elemento parecido al aire. Enemigos del agua, pero calmos en ella. Mamíferos que buscamos el faro, ese origen. Gabriela lo encuentra en este libro. Ahora sí, sugiere, podemos saltar al agua”. Natalia Romero.

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Gabriela Larralde. Buenos Aires, 1985.

Publicó el libro de poesía Las cosas que pasaron (2013, Huesos de Jibia); Los Mundos Posibles, un estudio acerca de la Literatura LGBTTTI para niñxs, (2014, Título, Blatt & Ríos) y el libro de cuentos Soluciones Quirúrgicas (2015, Zona Borde). Participó en diversas antologías y publicaciones literarias y académicas.

Es docente de la carrera Artes de la escritura en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Organiza el ciclo de poesía Rumiar Buenos Aires desde 2013 y se desempeña como encargada de comunicación de la Red Federal de Poesía desde 2015. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y cursó periodismo en TEA. Trabaja como guionista, investigadora, y periodista para diferentes medios, marcas y empresas.

Soluciones Quirúrgicas, mis doce cuentos

TAPA PEQ

La semana pasada salió mi primer libro de cuentos a la calle. Se llama Soluciones Quirúrgicas y esta semana comienza su distribución en estas librerías:  http://www.zonaborde.com.ar/distribucion/

“Con una prosa clara y efectiva Larralde trae en estos doce cuentos los pequeños infiernos de la vida familiar. Festejo a esta narradora que se suma a la gran tradición argentina de hacer de la narración de un cuento un arte exquisito”, Pablo Ramos.

Larralde tiene un arma que usa como un instrumento de precisión: el diálogo. La autora dibuja con pulso de cirujana, infiernos mínimos, apenas esbozados, contagia un frío imperceptible y la sensación angustiante de que cualquier cosa, cualquier palabra, la menor anécdota, puede contener un drama universal”, Horacio Convertini.

 Contactos de prensa: juanburzi@gmail.com (Editor Zona Borde) // gabrielalarralde@gmail.com

 

Gabriela Larralde nació en Buenos Aires en 1985. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y cursó periodismo en TEA. Publicó: Los Mundos Posibles, un estudio acerca de la Literatura LGBTTTI para niñxs (2014, Título, Blatt & Ríos) y el libro de poemas Las cosas que pasaron (2013, Huesos de Jibia). Fue elegida en 2014 por la Asociación de Poetas Argentinos (APOA) como una de las poetas más relevantes de su generación en el IV Festival de Poesía Joven. Soluciones Quirúrgicas es su primer libro de cuentos. http://about.me/gabylarralde

Los Mundos Posibles, un estudio sobre la literatura LGBTTTI para niñxs

Hace mucho que no escribo en el blog porque anduve en/con/contra/ ésto:

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mi nuevo libro, un estudio sobre la literatura LGBTTTI para niñxs. Salió publicado por el sello Título de Blatt & Ríos y estoy muy contenta porque ya se consigue en librerías.

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No es todas, pero en varias: Lo encuentran en Eterna Cadencia (Honduras 5574),Vivaldi Libros, (Santiago del Estero y Carlos Calvo, frente a fsoc) y enGambito De Alfil Libros (J. Bonifacio 1402- y Puán). BxvLWC_IIAAiI52

Glíglico, el lenguaje cortazariano

El glíglico es un lenguaje creado por Julio Cortázar en su novela Rayuela. De hecho el capítulo 68, que evoca una escena erótica, está completamente escrito en glíglico. Se trata de un lenguaje o dialecto que se interpreta como un juego, además de ser un lenguaje exclusivo, compartido por los enamorados, que los aísla del resto del mundo:

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias. 

Julio Cortázar, Rayuela, capítulo 68.

Recordando este capítulo en el cumpleaños número 100 de Cortázar, encuentro en mi computadora un texto que escribí hace diez años donde inventaba mi propio glíglico, siguiente las reglas de aquel Cortázar. Hoy pienso en eso, Julio es siempre una invitación al juego. ¿Quién se anima a opinar en Glíglico sobre mi texto? Se tiene que entender. Acá va el mío:

Se camultó a la treza dispuesto a engullir todo lo que se le metrecarrera ante los espútulos. No permitiría que nada lecagerese en esa parte del yero que era su preferida: la kanelatera. Después de un letero lleno de todo tipo de plateoraciones, esperaba gansiolero el momento de laremberear las delicias cuvernarias que le aguardaban al otro zafaro de la anico. La locar se le secó, la saliva se le perepetaba y la feruni empezaba a engaloparse como un teránico aerostático: tan lleno de xion que se putía vacío. Entonces kamó el plato, su libelori quedó inmóvil y sin hurrearas landeaba sobre los mocabios húmedos que lucuriaban una realiza satisfacción sólo con la trerua de delolar la kanele. A los costados de la lopecara, por allí abajo, las glanéludas segregaban un vurío ácido que le recía ansias por consumir todo dadailero que pasara a hurtes de unos rumos metros de su locar. Empezó a kanetear, primero destrozó los ruevos amarillos de harina que sobapan en una panera maluletenga. Luego, con sus manos lulesó el gaillot y lo desgarró con sus opicas como si quarera su presa. Sus esputulos se iluminaban al yoyol que el lolamo muerto iba culeteando en su cuerpo. También las carriotas acompañaban la kanelatera, pero no eran masacradas, sino que a poliras se las tenía en vecera. En muya minutos, todo lería sido devastado. Él, sapiseco, eructó y con una reronida sonrisa comenzó a autolopensarse de que no seguía kaneteando porque el no vivía para kanetear, sino que kaneteaba para poder vivir. Sin relaso, lejos de lograrlo, se runeabía en un sueño locuresco donde sus laretenques se repetían y al levantarse, sesporubaba nuevamente que sucunlura la noche para kanetear de nuevo.

 

Gaby Larralde.

Se reeditó mi libro Las cosas que pasaron

Una mujer escribe en su computadora. Escribe durante meses, cosas. Cosas que no sabe decir, cosas que sólo salen si se escriben y ahí están- ahora- en un libro, dando vueltas, por otros escritorios, baños, cocinas, bolsos, manos, ojos… Generan aquello que logra la literatura, conectar mundos y un espacio donde nunca estás solo. Gracias.

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http://www.bajalibros.com/Poesia/Las-cosas-que-pasaron-Gabriela-Larralde-eBook-790504

Las cosas que pasaron en Baja Libros

Ya se puede descargar mi libro “Las cosas que pasaron” de BajaLibros!! La edición en papel se agotó y hasta que no salga la nueva tirada por Editorial Hdj (saldrá en mayo), solamente se podrá comprar acá… Compartan, regalen, disfruten. Llenemos los días de poesía, no puede salir mal ✿

Este es el link: http://www.bajalibros.com/Poesia/Las-cosas-que-pasaron-Gabriela-Larralde-eBook-790504#

 

Captura de pantalla 2014-04-17 19.28.24 No quiero dejar de hacer un comentario, la gente del portal aceptó que yo ponga el precio del libro. Sale menos de la mitad de lo que cuesta el libro de papel en librerías, como siempre sostuve que tiene que salir un libro digital. Estoy contenta de que se pueda bajar por 30 pesos. Alegría!

¡Las cosas que pasaron sale en noviembre!

Me avisan de Editorial Hdj que esta semana entra a imprenta Las cosas que pasaron, mi libro de poesía. Estará en librerías a principios de noviembre, ¡Qué alegría!

Aprovecho para agradecer a Pablo Ramos sus palabras para la contratapa y su enorme amistad. Aquí sus palabras:

“Las cosas que pasaron es un libro aparentemente liviano, un libro de poemas casi domésticos que se van metiendo como una pastilla sublingual hasta drogarnos tierna y corrosivamente. Su lectura me dio muchísimo placer, y me lleno de esperanza frente a lo que se viene de Gabriela. Sé que tiene un libro de cuentos formidable ya impreso en un avanzado borrador, sé que lleva una novela imprescindible aún lejos de las palabras, allá arriba, en los cielos de su cabeza. Festejo este libro que me hace feliz y espero que a usted, lector, le pase lo mismo”. Pablo Ramos.

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Cada vez

Un partidazo va caminando por la calle y le pregunta a la chica de largas piernas ortopédicas, ¿Tenés hora? Sí, dice la chica que levanta su muñeca y luce dos relojes. ¿Queres hora masculina u hora femenina? Masculina, responde él. La chica con piernas de plástico, sonríe, tiene a quién darle el reloj swatch de malla negra. Tomá, ya le cambié las pilas.

Ga.La.

Ajo, La Micropoetisa

 29-07-2010 | Publicado en E.C.

Ajo es española y escribe poesía brevísima. A veces se pregunta: “¿Y si corazón no fue más que el aumentativo de la palabra coraza?”. Por G.L.

Un par de años atrás alguien me prestó uno de sus libros. A pesar de la globalización, así es como uno llega a conocer a escritores extranjeros, sobre todo si son del under como Ajo. Me llevó muy poco tiempo darme cuenta de que nos íbamos a llevar bien. Creo que al tercer micropoema sabía que esta relación iba a durar. Lástima que no se pueda ser tan certero con las relaciones reales, ¿no?

*

Dice de sí misma que es la primera micropoetisa y como no hay otros que se llamen así, podríamos decir, la única micropoetisa; pero no es la única ni la primera que escribe poemas cortos. “Hay muchos poetas que practican la brevedad pero no se hacen llamar así. Por ejemplo, vuestra Alejandra Pizarnik era una grandísima micropoetisa. La gente en general prefiere las palabras mayores y yo soy más partidiaria de cuanto menos, mejor. Yo estoy al margen de la poesía oficial y académica, estoy en terreno de nadie”, nos dice Ajo por mail.

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Grandes peleas de pareja en la literatura

Carver, Bukowski y Nabokov: tres grandes escritores que han conseguidos escribir las mejores peleas conyugales.

Por G.L.

Pocas escenas de la vida son tan ricas para retratar como las peleas de pareja. Cuando, en un cuento o novela, se avecinan estas batallas uno agudiza los sentidos y se sumerge de lleno en la tensión entre el odio y el amor. Estas guerras alcanzan grados impensables de violencia psicológica porque ponen en juego los sentimientos y las actitudes extremas de sus personajes.

lolita poemas de qué hablamos cuando hablamos de amor

Grandes escritores han sabido describir la furia que sólo se desata ante un ser amado o al que se ha amado. El rencor, el orgullo, el olvido, el desinterés se funden de manera tan aguda que en cualquier otro contexto el relato parecería exagerado, excesivo. No así en el marco de una pareja donde pareciera que casi cualquier cosa puede pasar. Y, en verdad, cualquier cosa pasa en esas discusiones que -en mayor o menor medida- todos hemos vivido.

Muchos escritores latinoamericanos tienen historias donde el amor llega al precipicio. Como con el fuego demasiado fuerte: la espuma puede durar unos instantes o permanecer durante una vida.

Existen diferentes tipos de peleas. Hay discusiones en la que ambos se tiran con sillas por la cabeza, otras en la que uno se desborda ante la calma del otro. Hay discusiones que parecen monólogos interrumpidos sólo por silencios, gestos y pensamientos. Está también la guerra fría en donde desaparece el cuerpo a cuerpo y, sin embargo, no desaparece el dolor.

Es genial la descripción que hace Teresa, “Terri”, el personaje de Raymond Carver en ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? sobre la gran pelea con su ex:

“Una noche me dio una paliza. Me arrastró por toda la sala tirando de mis tobillos. Y me decía una y otra vez: “Te quiero, te quiero, zorra”. Y mi cabeza no paraba de golpear contra las cosas”.

Esta relación y sus constantes peleas no tiene desperdicio. El episodio final antes del suicidio de él se parece a una pelea callejera. Sin embargo, Terri intenta convencer con su relato una y otra vez a los reunidos en su casa: “Algunas veces actuaba como un loco, es cierto. Lo admito. Pero me amaba. A su modo, quizá, pero me amaba. En todo aquello había amor, Mel. No digas que no“.

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