Adicción

Lo son. Estas malditas Microficciones. Hoy la cosa es temática: INFIELESSS.

Por qué Don Juan se hizo Tenorio

En su primera juventud se casó con una de las mujeres de las que Chamfort dice que, porque no merecen ser abandonadas, son engañadas. (Marco Denevi)

Monna Lisa

Esa mirada te sigue de un lado a otro, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. En efecto, la Gioconda se quedó con el tic de vigilar día y noche a su adúltero marido. (Marcial Fernández)

El otro lado de la cama

Luego de más de quince años de matrimonio, una noche ensayaron una novedad: intercambiar los lados de la cama en donde dormían. Así, no sólo durmieron en geografías diferentes, en donde las luces, los ruidos y las texturas cambiaban, sino que también llegaron a soñar los sueños de otro. Fue toda una noche en la que se enteraron de las imágenes, deseos y secretos que ocurrían al otro lado de la cama. Al otro día, de común acuerdo, comenzaron los trámites de divorcio. (Diego Golombek)

Perdió la cabeza

En tan sólo un instante, perdió la cabeza, sin aparente motivo o razón. Angustiado, tomó –como pudo- el celular con sus manos y mandó un mensaje de texto «Perdí la cabeza». Fue enviado al azar, no pudo hacer otra cosa, carente de cabeza y visión. El mensaje le llegó a un compañero de trabajo quien le respondió: «Ya me parecía turro, te comiste a Vivi, la de comercial!!». Impaciente, transpiraba. Tirado en el piso de su comedor sintió como el celular le vibraba en las manos, pero nada pudo hacer para leerlo, no hubo manera… era un hombre sin cabeza. Sólo le quedaba sentarse a esperar que llegara alguien y lo viera, lo ayudara. Se arrastró hasta la cama a esperar, pero cayó con tanta fuerza que despertó a Vivi”. (Gaby Larralde).