Sobre la próxima novela de Pablo Ramos

La capacidad de trabajo de Pablo Ramos es enorme, ahora está en Salta, dando talleres, puliendo un libro de cuentos y escribiendo una nueva novela. Se lo escucha encendido. En su blog, escribió esta entrada donde cuenta de qué tratará su nueva novela:

Disculpas y justificación

No abandoné el Blog
No los abandoné
De verdad
pienso siempre en hacerme una corrida
desde mi casa hasta el hotel de un amigo
donde es gerente mi hermano
acá en Rosario de Lerma – Salta

Bueno, escribo sin parar la mejor historia que se me haya ocurrido. Además corrijo un posible libro de cuentos. Están todos escritos, pero no se me terminan de juntar. No sé, veremos. Apuro no hay. Adelanto algo de la novela: tiene que ver con  el cuento El ángel del bar uno de los chicos va a contar la muerte del Carlón. Son grandes ya, tienen una enorme familia con prostitutas muchas) rescatadas de la calle, viven en una enorme casa, tienen dinero, están en el negocio mayorista de las flores. Pero siguen estando al margen, porque esa condición se lleva en el alma, hasta el final de tu vida. Va a pasar algo mágico. Hay aventura policial, hay una chica vampira, hay una hija de el Ángel, y hay ángeles también. Promete. Primera persona desde el Polaco. Hay hasta un cruce leve con Gabriel, porque el polaco va a matar al Gitano, y es justo el día del velorio del padre de Gabriel. Gabriel sale de comprar merca y justo el polaco entra. Cruce de miradas, nada más.
                 Ah, no hay sexo explícito, ni insultos de ningún tipo. Y esto es mi respuesta estética a tanta basura pornográfica que se publica ahora. No por una cuestión moral, sino porque me parece el más vulgar de los naturalismos.
Abrazo, pol.

Dixit Ramos

“Uno se convierte en un buen escritor cuando comienza a sacar partes malas de un cuento y en un excelente escritor cuando saca momentos buenos que no sirven a la historia”.

Pablo Ramos. Once. Taller 2010.

En La arquitectura de la mentira, su blog, publicó un cuento inédito, se llama Réquiem para un laburante. Lo pueden leer acá.

La verdad antes de la literatura

Entro al blog de Pablo Ramos y encuentro este texto, tan claro, tan medular, que me pareció bueno compartirlo…. Espero que les guste, sirva, como a mí.

“Hay un texto que escribí que fue fundamental para entender que debía escribir sobre mi padre. Casi nada de él existe hoy en La ley de la ferocidad, pero sin embargo, la novela entera podría caber en este texto. Lo transcribo aquí para que no se pierda entre los originales de máquina de escribir que nunca fueron pasados a computadora.
“Mi padre había terminado de arreglar esta casa en donde vivo tan solo un mes antes de su muerte. Yo la había comprado casi destruida y él, ayudado por un grupo mínimo de personas se había embarcado en la empresa de restaurarla. Obsesivamente, como nunca antes lo había visto trabajar, agotó lo que yo creo fueron sus últimas energías en volver esta propiedad antigua y no muy noble, a lo que él supuso debió haber sido su esplendor original. Tardó un año y superó todas las expectativas posibles. Mi padre era así, no arreglaba las cosas, las renacía. Pero lo que quiero contar está lejos (aunque también se relacione con eso) de ser una enumeración objetiva de lo que fueron las habilidades manuales de mi padre. Lo que quiero contar es una historia que recién hoy, a casi cinco años de su muerte, me aproximo a entender. La historia de un hombre (mi padre) que formó una familia y que nunca pudo habitar en ella. La historia de un padre (mi padre) que nunca pudo comunicarse con sus hijos. Una historia de ausencia, pero también de cómo intentó reparar esa ausencia de diferentes maneras, al final de su vida; y en mi caso (soy el mayor de cuatro hermanos) de cómo eligió hacerlo en esta casa: mi casa, en cada pedazo de madera y de cemento, en cada puerta, piso, instalación; en cada mueble que revivió con sus manos.