La venganza del cordero atado, Camilo Blajaquis

Hay libros que rompen con la norma de lectura que generalmente sigo. Este fue uno. La venganza del cordero atado es un libro de poesía que comenzó a escribir César González cuando estaba en la cárcel. César es apenas mayor de edad y ya pasó 5 años en cárcel. En principio fue por secuestro, o intento de secuestro, no está muy claro. Hoy César cuenta su historia, cuenta cómo, por qué y lo más interesante, cómo logró cambiar su manera de pensar, su desesperanza, la clausura que ya pesaba en su vida. Ese pasaje fue gracias a la literatura, a Rodolfo Walsh y a varios escritores más que leyó encerrado. César comenzó a escribir adoptando el seudónimo de Camilo, en homenaje a Cienfuegos, y Blajaquis como recuerdo de uno de los militantes sindicales asesinados en Avellaneda, hecho narrado en ¿Quién mató a Rosendo? Sus poemas hablan de religión, política, amor, fútbol y violencia. Son delicados, intensos, inteligentes. Leerlo me emociona. Me emociona ver que la literatura modificó su vida. Y que tal vez la litetura, el arte, no pueda revolucionar el mundo, pero miren si no puede cambiar una vida.

A la naturaleza

Alguien pensó cómo sufren los árboles
cuando los torturan
y los mutilan
sin poder gritar su dolor
O la triteza que tiene el mar
cuando lo bañamos
de todas las mierdas existentes
O cómo se ahoga el aire
cuando lo llenamos de porquería.
Alguien se puso a pensar alguna vez
en el miedo que nos tiene la muerte
o cómo nos odia el amor
por romperle tanto las pelotas
Yo sí pienso en esas cosas.
Pienso en lo frío de la soledad del sol
en la eterna virginidad de la luna,
en la relación amorosa del viento y las hojas
y en que la lluvia
es el momento
en que el cielo y la tierra
tienen un orgasmo.