«El llanto de mi hija me volvió conservador»

Dice Fabián Casas.

Leo – esta mañana- una nota que escribió Luciana Olmedo- Wehitt para La Nación. En ella cuenta que Fabián Casas está escribiendo una nueva novela que se llamará Titanes del coco. «Me gusta escribir sobre las personas que salen al costado de las fotos, ni héroes ni antihéroes», dice el autor de Los lemmings y otros.

Fabián Casas acaba de convertirse en padre, luego de un fértil 2010, año en el que formó parte de la comitiva de escritores argentinos en la Feria del Libro en Frankfurt y en el que su novela Ocio fue llevada al cine. Ana está desvelada y Casas se ejercita en el arte de dormirla. Dice que el llanto de la beba lo vuelve conservador. «Hace cinco meses que soy de derecha…». Y, puesto que Ana no descansa, Casas escribe incansablemente.

Titanes del coco , su nueva novela, estará integrada por tres relatos. El primero ocurre en Perú, con personajes inspirados en amigos del autor. Entre ellos, Chumpitaz, quien aparece tangencialmente en Los lemmings y otros y cuyo pasado ahora conoceremos, y sobre todo, su madre. Empleada de una fábrica y taxista, esta mujer, cuyo marido ha muerto en la guerra, pertenece a la casta que inspira a Casas: «Me gusta escribir sobre las personas que salen al costado de las fotos, sobre ésos que no son ni héroes ni antihéroes». El segundo relato tiene lugar en la redacción de un diario. Es la historia de un periodista que investiga una secta en un colegio de Boedo al que asiste Chumpitaz y donde trabaja un preceptor demoníaco. La figura del preceptor es central: «Siempre pensé en él como la reencarnación de Satán. Como dice César Aira, es una de esas personas que produce temor en los hombres y deseo en las mujeres», afirma Casas. La tercera y última de las historias sucede en la mente de un íntimo amigo de Chumpitaz.

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