De cómo vive un lector en Buenos Aires

Un lector en Buenos Aires, a veces, está triste. Últimamente el clima pareciera leer su cabeza. Anoche no fue una buena noche. Por supuesto que la novela que está leyendo quedó en la mesita de luz, tal cuál había sido dejada.

Ahora la mira desde el mismo lugar y la mujer en la tapa pareciera guiñarle un ojo… Pero no quiere volver a leer eso. No por ahora. Y se pregunta: ¿Qué debería leer esta lectora que la haga reir nuevamente?