Algunas notas del fin de semana…

– La importancia de leer a Hobbes (adn)

– “La crítica pura me aburre” Josefina Ludmer (adn)

– Las grabaciones que usaron Puig y Walsh para escribir. (radar)

– Un librero a la izquierda. De cómo llega “La peste” al estante de Medicina en una librería. (ñ)

– Viggo Mortenesen y la promoción que hizo en Barcelona de una antología argentina de poesía. (ñ)

Cómo se escribe hoy una historia de amor

Nueve escritores cuentan en Ñ qué recursos utilizan para relatar sus romances. Ellos entregan sus claves y cuentan qué herramientas ya no sirven en nuestra época. Acá rescato las que me parecieron más interesantes…

Ana María Shua, autora de Los Amores de Laurita, afirma que la representación cambia a través del tiempo, pero el amor es el mismo y que lo que cambia es la escenografía, el telón de fondo. “Sin desdicha, separación, pérdida, sufrimiento, no hay novela,” cuenta Ana María Shua. “Por eso no recordamos Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen, como novela de amor, termina demasiado bien, y sí en cambio Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë.” La autora de El Libro de los Recuerdos considera que no hay novela de amor más atroz y desgarradora que Lolita, porque el amor de un hombre mayor por una niña de 12 años “está destinado al rechazo y al horror.

Guillermo Saccomanno, autor de Bajo Bandera y El oficinista, admite su escepticismo y, de plano, descarta el amor, que sería “un absoluto hipócrita dentro de la sociedad capitalista”, dice. Saccomanno descalifica la novela romántica, a la que define como un género “ñoño” que sirve “de consuelo para secretarias, mucamas y amas de casa desesperadas”. El novelista es tajante: “¡Pero de qué amor hablamos, si es tan improbable como la existencia de Dios! Es equívoco hablar de amor en una sociedad donde los chicos se mueren de hambre”.

Imágen: Mark Ryden

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Los diez libros más vendidos

Según Ñ, entre los que figuran: Las viudas de los jueves, Millenium, Seda y el último de Majul (¿Qué dirá Victor Hugo?) Acá la nota entera.

Ahora trascribo entera la nota adjunta que hizo Julian Gorodischer y me pareció mucho más divertida y original:

El “Top ten” de los clásicos de la literatura universal

Sebastian Wilhelm, director general creativo de Agencia Santo. En una ciudad irreal pero verosímil, la editorial P contrata los servicios del publicista S.W. para colocar su colección de clásicos en el ranking de los 10 más vendidos. El director general creativo de la agencia Santo y autor de un libro de 115 palabras como título, propone –entonces– estrategias de venta para un ranking de textos no descartables, ni vulgata new age, ni instrucciones para ser rico, ni prosa con la firma de Aguinis, Paluch o Stamateas. El aviso de La Ilíada, ideado para Youtube, respetaría la fórmula del trailer de película: En un mundo regido por extraños dioses vengativos, un hombre está dispuesto a todo para vengar la muerte de su amigo…

Para Romeo y Julieta, ordena organizar una intervención en el espacio público: performance de enfrentamiento entre hinchadas (Montesco y Capuleto) en tribunas opuestas de un estadio, minutos antes del partido. Desaconseja, en cambio, la compra de espacios de PNT (Publicidad No Tradicional) en melodrama televisivo de horario central “porque su efecto degeneró en rechazo”.Se recomienda enfáticamente: no relanzar Romeo y Julieta en San Valentín o la Semana de la Golosina, porque mucho más persuasiva que el amor es la violencia.

El afiche de vía pública de La Metamorfosis, de F. Kafka …

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Contra las Microficciones

Acabo de leer en Perfil una nota que salió en la cuál se desvaloriza a la Microficción como género y no es la primera vez. Conozco muchos intelectuales y escritores que maltratan al Micro Cuento.  Es increíble, cada vez hay menos espacio para la Literatura, cada vez se lee menos y en vez de ampliar el espectro ayudando a que otras formas crezcan, se las critica desde adentro.

No estamos hablando de dos frases escritas al azar, estamos hablando de un género que crece a nivel mundial y que en la Argentina tiene grandes representantes como Ana María Shua, Luiza Valenzuela, Raúl Brasca, David Lagmanovich, Eduardo Berti…

Basta de intelectualidades estúpidas… Vamos con una Microficción:

Los acontecimientos del pasado son los que determinan el presente. Por ejemplo, si tus padres no se hubieran conocido, hoy no existirías. Cuanto más se retrocede en el encadenamiento de circunstancias que conforman la historia del mundo, más inesperadas y sutiles serán las consecuencias que acarree el hecho más nimio, en una compleja, casi infinita sucesión de concatenaciones. Por ejemplo, si durante el cretásico superior cierto plesiosaurio carnívoro no se hubiera comido los huevos que una hembra de triceratops desovó tontamente cerca de la orilla, quizá, vaya uno a saber, me seguirías queriendo…

Ana María Shua

Lewis Carroll… Pedófilo?

Titula Ñ: El fin de la inocencia y cuenta la fascinación del autor de Alicia en el país de las Maravillas por las niñas. Fascinación misteriosa, casi inmoral, que lleva a preguntarse ¿Lewis Carroll era un hombre perverso? Ñ, contesta: Sí.

En 1855 Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por nosotros por su seudónimo literario Lewis Carroll, conoce a Alice, una de las tres hijas del decano de la Universidad inglesa donde era bibliotecario. Alice tenía en ese momento 3 años. Carroll va a pasear con las niñas una tarde y les cuenta un cuento que sería una versión previa y precaria de Alicia en el país de las Maravillas. Ante el éxito con las niñas, decide pasarlo a papel y regalárselo a Alice para Navidad. A partir de ahí, según sus biógrafos Carroll estuvo obsesionado toda su vida con Alice, tanto que hasta llegó a proponerle casamiento cuando era apenas una niña y a perseguirla por mucho tiempo más.

Alice fue la primera de las numerosas amiguitas que el escritor fue teniendo durante su vida. Cuando Carroll se distancia de Alice, la atracción por las niñas se convierte en una auténtica manía. Siempre mujeres, siempre menores. Les tomaba fotos desnudas y les pedía a sus familias pasar una tarde o día entero con ellas sin ningún tipo de vigilancia… Es genial el extracto donde le pide a una madre esto:

“¿Querría usted decirme si puedo contar con sus niñas para invitarlas a tomar el té, o al menos a cenar solas? Sé de casos en los que no puede invitárselas sino en grupos y tales amistades no pienso que valga la pena conservarlas…”.

Ahora ¿Hay pruebas de abuso, denuncias…? No, misterio.

Y tengo que decirlo, un poco me arruinaron la vida con esta noticia porque amo ese libro yyyy ahora su autor tiene una moral cuestionable. No es que el libro me vaya a dejar de gustar, pero lo empezas a mirar raro… De la mesa de luz, lo sacás.

Algo sobre Borges

En Ñ salió una nota de Fabián Casas, sobre Jorge Luis Borges. Se titula: “El día que la literatura de Borges cambió”. Si tienen un rato, leanla que está buena.

Además, aprovecho para recomendarles uno de los cuentos de Borges que más me gusta: Emma Zunz

Mientras buscaba un buen link para pasarles el cuento, encontré estos dos videos en Youtube. Solo los posteo por curiosidad, no cometan el error de verlos antes de leer el cuento. No son buenos.

Acá uno.  Acá otro, no se cuál más bizarro: