Sobre Paul Auster en MALBA

Estuve en la entrevista que le hizo Carlos Ruta, rector de la Universidad de San Martín, a Paul Auster el viernes. Desde ahí tuitié frases del mismísimo autor de La invención de la soledad, Sunset Park, La trilogía de Nueva York, Viajes por el Scriptorium, y otras novelas y poemas.

Lo lindo de tuiter ahora es que resalta en letra más grande los tuits más “populares”. Así que ahora los replico acá, en negrita, para los ansiosos:

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Gaby Larralde @gabylarralde · Apr 25

  • Entró el rockstar de las letras, Paul Auster ya en @museomalba. Ah, sí, y Coetzee. pic.twitter.com/sK0FPMFx1c
  • Ay esto es lindo. Ya me ganó Auster arranca leyendo un poema. @museomalba @unsamoficial
  • En la poesía sentí que había más formas. Tenía 22 y decidí escribir sólo poesía. Me sentí dentro de la música durante una década #Auster
  • Con mi mujer, Siri, tenemos una clausula de sinceridad absoluta. Estamos ahí a favor del otro y por eso somos agudos. #Auster@zanoni
  • Las historias están para organizar al mundo, para comprenderlo. #Auster
  • La mente humana necesita de la narrativa. No conocí nunca a un niño que no quisiera escuchar una historia #Auster@museomalba@unsamoficial
  • ¿Con qué obra empezar a leer a #Auster? contesta él mismo: Palacio de la Luna. @museomalba@unsamoficial
  • Acomoda al entrevistador que le lee un pedazo de una novela escrita en primera, le dice que ese es el narrador, no él. #Auster #ups
  • Ojalá algún día pueda escribir algo bueno, Dios mío. Soy un fracaso, pienso a menudo. @museomalba @unsamoficial
  • Pienso que con el tiempo voy a mejorar #Auster @museomalba @unsamoficial
  • No tengo regla o método. Es una sensación. Cuando algo no deja de volver, lo escribo. #Auster @museomalba
  • A todos nos gustaría pensar que leer nos haría grandes personas, pero hay asesinos que leen! No nos olvidemos q Hitler era artista #Auster
  • Hay que tener cuidado con las declaraciones morales de ese tipo. Me encantaría creer que sí, pero no lo sé #Auster
  • Escribir concretamente no puede ser malo, pero no estoy seguro de qué pasa con la apreciación del arte. #Auster
  • Uy.. viene la pregunta por lo autobiográfico… (Piensa #Auster) yyyy BINGO!
  • Pero contesta cálido: Mis libros pueden inspirar recuerdos de su propia vida a los lectores q es distinto a querer contar mi vida #Auster
  • Escribir es lo opuesto a olvidar. Escribir es mantener la herida abierta. Y eso es tomar una decisión. #Auster
  • Poe, Whitman, Dickinson, Emerson, Melville son los padres (y madre) de las letras estadounidenses. #Auster
  • Se despide con otro poema: En memoria de mí mismo. #Auster
  • Ruta le está tirando onda o soy yo?! #Auster
  • Se fueeee #Auster. Listo, a casa.
  • Si no ven fotos de Coetzee en la charla de #Auster es porque pegó siestón. Ahora, no a cualquiera se le duerme un Nobel eh. Es mérito igual.
  • Me lo confirman de adelante, Coetzee durmió toda la charla de #Auster pero sentado en posición escucho. UN GENIO.

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Acá el poema que leyó al final:

In Memory of Myself
Simply to have stopped.

As if I could begin
where my voice has stopped, myself
the sound of a word
I cannot speak.
So much silence
to be brought to life
in this pensive flesh, the beating
drum of words
within, so many words
lost in the wide world
within me, and thereby to have known
that in spite of myself.
I am here.
As if this were the world.

 

Miren qué LINDO abril en MALBA

PROYECCIONES: HOMENAJE A MARGUERITE DURAS. MIÉRCOLES 23 | 19:00 Y 20:00
CURSO: MARGUERITE DURAS Y LA OTRA MUJER. Por Miguel Vitagliano. VIERNES 4, 11 ABRIL, JUEVES 8 Y VIE 9 MAYO | 18:30 A 20:30 | BIBLIOTECA. CUPO COMPLETO
ENTREVISTA: PAUL AUSTER. EN CONVERSACIÓN CON CARLOS RUTA. VIERNES 25 DE ABRIL | 18:00 | AUDITORIO
CONFERENCIA JOHN M. COETZEE. LA IDEA DE UNA BIBLIOTECA PERSONAL. MARTES 29 DE ABRIL | 19:00 | AUDITORIO
SEMINARIO. SENSIBILIDAD Y PENSAMIENTO: LA FICCIÓN DE J.M. COETZEE. Por Anna Kazumi Stahl. A PARTIR DEL 24 DE ABRIL | JUEVES DE 10:30 A 12:00 | BIBLIOTECA

Paul Auster rechaza invitación de Turquía

El escritor estadounidense Paul Auster, que acaba de publicar en Turquía su libro “Diario de Invierno” , ha rechazado visitar el país eurasiático en protesta por el encarcelamiento de un centenar de periodistas y escritores.

Auster expresó esta decisión en una entrevista con el diario turco “Hürriyet”.

“Rechazo ir a Turquía a causa de los periodistas y escritores encarcelados” , precisó el escritor. “¿Cuántos son ahora? ¿Más de cien? Nosotros nos hemos liberado de los Bush. Nos hemos liberado de (exvicepresidente estadounidense Dick) Cheney, al que hay que juzgar como criminal de guerra. Pero ¿qué pasa en Turquía?” , se preguntó.

Según las asociaciones de periodistas turcos, coordinadas bajo el paraguas de la Plataforma Libertad para Periodistas, las últimas detenciones han elevado a 101 el número de profesionales de la información en las cárceles turcas.

El Gobierno de Ankara asegura que no están encarcelados por sus actividades periodísticas sino por asesinatos, acosos o por haber participado en conspiraciones contra el Ejecutivo.

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Paul Auster en edición de bolsillo

Histórico de Anagrama, ahora lo editará Seix Barral, del grupo Planeta, que en la Feria de Frankfurt obtuvo los derechos para publicar su obra completa en edición de bolsillo. Será un lanzamiento simultáneo en España y en América Latina, el 3 de febrero de 2012, el día en que Auster cumple 65 años. La Biblioteca Paul Auster estará conformada por 30 títulos, entre ellos la poesía completa del escritor .

Mi padre, Raymond Carver

La invención de la soledad de Paul Auster comienza cuando el protagonista levanta el teléfono de la cocina. Es domingo por la mañana, sabe que no puede esperar nada bueno de ese llamado. Se entera: Su padre ha muerto.

Esta imágen siempre me da vueltas por la cabeza. Le voy cambiando la ropa al protagonista, o las tonalidades de aquella cocina, pero siempre está ahí, al acecho.

Hace muy poco, leí este extracto donde Raymond Carver cuenta cómo fue el momento en que llamaron a su casa para decir que su padre había muerto. No fue él quién atendió el teléfono como en el caso de la novela de Auster, ni siquiera estaba en la casa. La que atendió fue su mujer.

(La traducción es mía, son los riesgos de  confiar, sino vayan a Ñ, todo bien)

El nombre de mi padre era Clevie Raymond Carver. Su familia lo llamaba Raymond y sus amigos C.R. A mí me pusieron Raymond Clevie Jr. Odiaba la parte de “Junior”. Cuando era chico mi papá me llamaba Frog, que estaba bien para mí. Pero después, al igual que el resto de mi familia, empezó a llamarme Junior. Siguió llamándome así hasta que tuve trece o catorce años y dije que no iba a responder más a ese nombre. Entonces empezó a llamarme Doc. Desde ese momento hasta el día de su muerte, el 17 de junio de 1967, me llamó Doc o hijo.

Cuando él murió, mi madre llamó a mi mujer para avisarle. Yo  estaba un poco ausente de mi familia en esa época, tratando de entrar en la Universidad de Iowa. “¡Raymond murió!”.

Por un momento, mi mujer pensó que mi madre estaba diciéndole que yo estaba muerto. Después mi madre fue más clara y le dijo de qué Raymond estaba hablando y mi mujer dijo: “Gracias a Dios. Pensé que te referías a mi Raymond”.

Robado de Call If You Need Me, the uncollected fiction and other prose.

Raymond Carver.

Paul Auster de regalo…

El partidazo me manda este fragmento tomado del libro de Paul Auster, El palacio de la Luna… No puede existir mejor regalo.


“Como era de esa clase de personas que siempre están soñando con hacer otra cosa mientras están ocupadas, no podía sentarse a practicar una pieza sin detenerse a resolver mentalmente un problema de ajedrez, no podía jugar ajedrez sin pensar en los fracasos de los chicago Cubs, no podía ir al estadio de beisbol sin acordarse de un personaje secundario de shakespeare y luego, cuando al fin volvía a casa, no podía sentarse con un libro más de veinte minutos sin sentir la urgente necesidad de tocar el clarinete. Por lo tanto, donde quiera que estuviese y dondequiera que fuera, dejaba tras de sí un desordenado rastro de malas jugadas de ajedrez, marcadores con resultados provisionales y libros a medio leer”.

Gracias Ramaaa!

Sobre Sunset Park, de Paul Auster

Terminé de leer la última novela de Auster que tan amablemente me regaló mi amigo Guille apenas salió. La historia es simple. Lejos de planteos más fantásticos como sucede en otras obras del autor (Trilogía de Nueva York o Viajes por el Scrieptorium) esta novela se centra en un drama familiar, contemporáneo.

Miles Heller tiene veintiocho años y a los veinte abandonó la universidad, y la casa de sus padres en Nueva York. Nadie ha vuelto a saber nada de él. Desde entonces, anduvo por lugares y trabajos poco calificados. Ahora vive en Florida y trabaja para una empresa, que se encarga de vaciar las viviendas de los desahuciados que no pudieron seguir pagando su hipoteca. Miles no tiene ambiciones, vive con lo mínimo, mantiene relaciones muy escasas con la gente. Hasta que conoce a una chica, Pilar Sánchez de 16 años. Como Miles puede ir a la cárcel por su relación con ella, vuelve a Nueva York para esperar allí la mayoría de edad de la joven. Su vuelta es el retorno al pasado y a sus secretos. Pero es también la vuelta al mundo, a la comunidad de Sunset Park y a sus compañeros okupas”.

La historia engancha desde el principio cuando descubrimos por qué Miles decidió irse de su casa. La tensión se mantiene a lo largo de toda la novela. Sin embargo, hay un bache. Más o menos por la mitad, Auster comienza a desarrollar -para mi gusto de manera excesiva- la historia de los amigos con los que Miles se reencuentra cuando vuelve a Nueva York. Lo que sucede es que no todas las historias son tan interesantes y la espera a que la historia vuelva a encausarse sobre el hilo conductor se hace un poco larga.

Me gustó la historia, hacia el final pierde un poco la intensidad.

Sobre algunos libros…

Dijo Abelardo Castillo,

Cualquier lector sabe perfectamente que hay libros que han sido decisivos en su vida. Yo muchas veces he dicho –al principio con escándalo, ahora se han acostumbrado a oírme– que, de pronto, un hijo, un amor perdido, un amor, son tan decisivos para un hombre como un gran libro en el momento que lo leyó. Hay libros que son el equivalente de experiencias muy profundas.

Para mí, lo fue La invención de la soledad, de Paul Auster. En este post escribí sobre él.

“Siempre fue un hombre de rutina. Se iba a la mañana temprano, trabajaba duro todo el día y luego, cuando volvía a casa (los días que no trabajaba hasta tarde) hacía una breve siesta antes de la cena. Una vez, durante nuestra primera semana en la casa nueva, antes de que nos estableciéramos del todo, cometió un curioso error. En lugar de conducir hacia la casa nueva a la salida del trabajo, se dirigió a la vieja tal como había hecho durante años; aparcó su coche en el camino, entró a la casa por la puerta trasera, subió las escaleras, se metió en el dormitorio y se acostó a dormir. Durmió durante una hora, y como es obvio, cuando la nueva dueña de la casa volvió y se encontró a un extraño durmiendo en su cama, se sorprendió mucho. Pero a diferencia de Rizos de Oro, mi padre no dio un salto y salió corriendo. Al final la confusión se aclaró y todo el mundo rió de buena gana. El recuerdo de aquel incidente todavía me hace gracia y sin embargo, no puedo dejar de considerar esta historia como un hecho patético. Una cosa es que un hombre vuelva por error a su antigua casa, pero otra distinta es que no note que todo ha cambiado en su interior. Hasta a la mente más cansada o distraída le queda un resabio de instinto animal que confiere al cuerpo una ligera idea de su situación. Era necesario estar casi inconsciente para no ver, ni siquiera intuir, que la casa ya no era la misma. Como dice uno de los personajes de Bekett, “El hábito es el mayor insensibilizador”…

Paul Auster, La invención de la soledad

Anagramasss a 9 pesos

Así como lo escuchan en sus cabezas. Página 12 y Anagrama están sacando todos los domingos, a partir de ayer, un clásico. 

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Me traje a casa La habitación cerrada de Paul Auster (uno de los policiales que forma La Trilogía de NY). La edición es muy linda, de bolsillo, hojas blancas, letra tirando a chica pero bien legible.

Acá, los próximos títulos. Totalmente recomendados.

Subrayado alguna vez…

Siempre fue un hombre de rutina. Se iba a la mañana temprano, trabajaba duro todo el día y luego, cuando volvía a casa (los días que no trabajaba hasta tarde) hacía una breve siesta antes de la cena. Una vez, durante nuestra primera semana en la casa nueva, antes de que nos estableciéramos del todo, cometió un curioso error. En lugar de conducir hacia la casa nueva a la salida del trabajo, se dirigió a la vieja tal como había hecho durante años; aparcó su coche en el camino, entró a la casa por la puerta trasera, subió las escaleras, se metió en el dormitorio y se acostó a dormir. Durmió durante una hora, y como es obvio, cuando la nueva dueña de la casa volvió y se encontró a un extraño durmiendo en su cama, se sorprendió mucho. Pero a diferencia de Rizos de Oro, mi padre no dio un salto y salió corriendo. Al final la confusión se aclaró y todo el mundo rió de buena gana. El recuerdo de aquel incidente todavía me hace gracia y sin embargo, no puedo dejar de considerar esta historia como un hecho patético. Una cosa es que un hombre vuelva por error a su antigua casa, pero otra distinta es que no note que todo ha cambiado en su interior. Hasta a la mente más cansada o distraída le queda un resabio de instinto animal que confiere al cuerpo una ligera idea de su situación. Era necesario estar casi inconsciente para no ver, ni siquiera intuir, que la casa ya no era la misma. Como dice uno de los personajes de Bekett, “El hábito es el mayor insensibilizador”…

Paul Auster, La invención de la soledad.

La invención de la soledad- Paul Auster

Leer La invención de la soledad marcó un antes y un después en mi viaje. En primer lugar, me abrió otro abaníco en la escrirtura de Auster, pero además algo cambió a nivel personal. Sin duda lo recomiendo para cualquiera que quiera ahondar en la relación Padre- Hijo/a.

¿De qué trata específicamente el libro? Una mañana de enero de 1973, Paul Auster se enteró de que su padre había muerto. Y comenzó a escribir este libro. Más que una novela, funciona como un diario íntimo del descubrir, descifrar la compleja relación de un hijo con su padre. Auster retrata su encuentro con la muerte y las sensaciones de perder a un padre ausente.

“Uno no deja de ansiar el amor de su padre, ni siquiera cuando es adulto”.

La manera en la que escribe Auster de su padre da cuenta de los conflictos, lo no resuelto de la relación, pero lo más interesante es que no intenta dar un veredicto acerca de él, lo que dice es que va a narrar anécdotas como forma de armar la historia, anécdotas que hablan por ellas mismas. Y sí que lo hacen.

El libro se divide en dos, la primera parte me gustó más.

soledad

pd. No me hago cargo de las reacciones secundarias que provoca este libro…

Para Fanáticos: Auster en Historieta

¿Se acuerdan de Ciudad de Cristal? Bueno, ahora el exquisito thriller del escritor estadounidense Paul Auster sale en historieta. La breve novela que forma parte de Trilogía de Nueva York junto con Fantasmas y La habitación cerrada (ambos también recomendables) podrá disfrutarse en comic. Las imágenes quedaron a cargo de David Mazzucchelli, el dibujante de Batman: Year One de Frank Millar, y de Paul Karasik.
Editado por Anagrama, se podrá leer y ver en acción a nuestro ya conocido Quinn, un escritor cuya mujer e hijo han muerto y vive en soledad escribiendo novelas policiales. Su vida transcurre de manera monótona hasta que alguien empieza a llamarlo en medio de la noche. Esta persona lo confunde con un detective llamado Paul Auster y le pide ayuda con desesperación. Quinn, entre curioso y conmovido, decide al fin personificar al desconocido detective y su vida depresiva da un vuelco inesperado.
La trilogía de New York sale $43, solo Ciudad de Cristal $22 y el comic $43.

Gabriela Larralde

Publicado por Eblog.com.ar