Día Bartleby

Hoy, definitivamente, preferiría no hacerlo. No ir a trabajar, no atender el teléfono, no levantarme de la cama. Mi seudo mesa de luz temporaria está repleta de libros. Ayer me traje cuatro nuevos a casa, tres de ellos de poesía y me llena de pena dejarlos en casa para comenzar mi día…

Recordé el anotador que vi en el Reina Sofía, Madrid. Es para un día como hoy.

(Más sobre la obra de Melville)

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Preferiría no hacerlo…

Esta frase volvió hoy a mi cabeza… ¿Cómo no recordar a Bartleby, el escribiente? La gran novela de Herman Melville (Moby Dick) que cuenta la historia de este particular trabajador que un día comienza a negarse a trabajar.

Busqué el extracto donde dice la gran frase por primera vez:

En esta actitud estaba cuando le dije lo que debía hacer, esto es, examinar un breve escrito conmigo. Imaginen mi sorpresa, mi consternación, cuando sin moverse de su ángulo, Bartleby, con una voz singularmente suave y firme, replicó: “Preferiría no hacerlo”.

Es genial, porque una frase – en principio- tan amable termina siendo el calvario de los personajes de esta intrigante historia. Es una novela muuuy corta, de unas 94 páginas y se consigue relativamente fácil. Es un excelente clásico para llevar de viaje estas vacaciones.

En 2001, salió una película inspirada en el libro, Bartleby, no tuvo buenas críticas. Si alguién la vió avise, ahora me dieron ganas. Va el trailer (no lo encontré con subtítulos, pero la historia la explico mejor en esta reseña)